Por Natalia Caballero
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Mirando las redes sociales dio con unas fotos que le generaron una ternura indescriptible, con bebés recién nacidos como protagonistas. La técnica la enamoró y así comenzó Soledad Scussolin su relación con este tipo de sesiones llamadas “new born”. Las imágenes son de pequeños de entre 7 y 15 días. También realiza producciones con embarazadas y con niños de un año. El hilo conductor de todo su trabajo es la celebración de la vida y de la unión familiar.
Sole es mendocina, vivió muchos años en Buenos Aires y luego llegó a San Juan. En Buenos Aires se convirtió en mamá. Primero de Tomás (12 años) y después de Benjamín (7 años). Antes de tener a los chicos, trabajaba como empleada pero cuando nacieron decidió abocarse a los pequeños.
“En octubre van a cumplirse tres años desde que empecé con el new born. Prefiero pensar que fue una causalidad más que una casualidad. Viendo las redes sociales di con una foto new born y el impacto que generó en mí fue de amor, una ternura inconmensurable pero no se me ocurrió hacer fotos. Al mes, me entero que una fotógrafa extranjera iba a ofrecer un work shop sobre new born decidí asistir. Me vine con unas ganas inmensas de empezar”, recordó Sole.
Sus primeros modelos fueron sus pequeños hijos. Las primeras dos sesiones que hizo fueron con los hijos de conocidos hasta que finalmente se largó al ruedo. Y como era de esperarse, gracias a su talento y a su carisma maternal le fue re bien.
Los turnos para las sesiones se piden cuando la mamá embarazada tiene tres meses. Obviamente que la fecha se corre un poco porque se piden los turnos con la fecha posible de parto. Cada sesión dura entre 3 y 4 horas. Lo que se intenta es que el bebé replique las posiciones en las que estaba en el vientre. Por esa razón es tan importante que las imágenes sean tomadas cuando el bebé es tan pequeñito porque luego le agarran el gustito a estar más estirados y el efecto no es el mismo.
El vestuario, los accesorios y hasta las mantitas son de Sole. Poco a poco ha ido adquiriendo todo lo necesario para que las producciones sean lo más estéticas posibles.
Una vez que empezó con las new born las mamás le solicitaban a Sole alguna alternativa para hacerles producciones a los peques cuando cumplían un año. Fue en esa búsqueda que dio con las sesiones “Smash Cake”, en las cuales los bebés de un año tienen una torta y hacen lo que quieren con ese primer pastel. Son producciones divertidas, en donde lo que sobra es la buena onda y la complicidad con la cámara. Y así se colaron también las producciones con las embarazadas en exteriores y hasta sesiones exclusivas de Navidad para enviar tarjetas de buenos deseos.
En el transitar de las producciones fotográficas, Sole ha conocido realidades impresionantes y algunas le tocaron con el corazón. Siempre las sesiones más especiales son aquellas protagonizadas por mamás que llevan años en la búsqueda, que han perdido embarazos por culpa de la trombofilia o que han tenido los chiquitos internados.
Todos los años Soledad busca capacitarse y realizando una capacitación fue como la invitaron a participar en importantísimos eventos de fotógrafos new born, como una referente mundial. Estará en Brasil y en Argentina. En cuanto a sus objetivos futuros, Soledad dijo: “Haber encontrado una vocación es un sueño cumplido. Mis anhelos es seguir creciendo y aprendiendo. Seguir conociendo gente hermosa”.
Todas las sesiones de Sole son un click más hacia la vida, la celebración y la buena vibra que generan los nacimientos y el amor.
