Entre el 15 y 20 de diciembre pasados se realizó en el hospital Rawson el primer procedimiento simultáneo para tratamiento de la Epilepsia y la Agresividad en la Provincia. Este tipo de procedimientos pertenece a una subespecialidad de la Neurocirugía denominada funcional y está destinado al tratamiento de patologías refractarias o resistentes al tratamiento farmacológico o quirúrgico convencional, por ejemplo enfermedad de Parkinson, epilepsia, trastornos psiquiátricos, dolores invalidantes y espasticidad.
En este caso, se realizó esta terapia funcional sobre un adolescente portador de epilepsia de larga data, resistente a todo tipo de drogas y combinaciones de las mismas, con muchísimas crisis diarias y además un cuadro psiquiátrico de agresividad incontrolable con medicación, lo que hacía sumamente dificultoso su control y manejo por parte de la familia y cuidadores.
El procedimiento consistió en dos intervenciones en un lapso de cinco días. En la primera cirugía se efectuó una hipotalamotomía esterotáxica por radiofrecuencia, alcanzando estructuras cerebrales profundas involucradas en la conducta a través de navegación guiada por fusión de imágenes y neurofisiología.
En este mismo procedimiento se implantan electrodos en la superficie del cerebro, en ambos hemisferios, para el registro de la actividad eléctrica cerebral continua y simultánea, con filmación permanente del paciente (videoelectroencefalografía). Esta técnica se efectuó durante tres días en la habitación con el paciente despierto. Gracias a ello se detectó el origen del foco eléctrico cerebral desencadenante de las crisis ubicado en lóbulo frontal derecho, a partir del cual, a través de una estructura llamada cuerpo calloso, se activaban estructuras del hemisferio opuesto.
Luego del trabajo en el laboratorio de bioingeniería de la UNSJ, se procesaron analíticamente las imágenes morfológicas y eléctricas cerebrales, fusionando ambas modalidades y permitiéndole al cirujano conocer certeramente el origen de la epilepsia y sus vías de propagación. Con esto en claro, se efectuó la segunda intervención: un procedimiento microquirúrgico denominado lobectomía frontal parcial y callosotomía, destinado a extirpar el origen de la epilepsia y reforzar el tratamiento psicoquirúrgico de la agresividad.
Tres semanas después, los resultados han sido altamente satisfactorios, sin ocurrencia de nuevas crisis epilépticas y con un cambio evidente y objetivo en la conducta y personalidad del paciente con respecto a la agresividad incontrolable previa.
El equipo médico que intervino
El equipo que intervino fue la directora Beatriz Salanitro y Sergio Rueda; el Servicio de Neurología y Neurofisiología del Hospital Notti y Neuromed Mendoza; Servicios de Diagnóstico por imágenes de CIMAC y del hospital Rawson los médicos Eduardo Orellano, Silvina Alé y Javier Garcés; del centro de Neurorehabilitación Abril Lucía De La Vega; el gabinete de Tecnología Médica GATEME; Bioingeniería de la Universidad Nacional de San Juan, bioingenieros Juan Pablo Graffigna y Natalia López; Servicio de Anestesia e Instrumentación Quirúrgica del hospital Rawson Diego Lanciani y residentes; Fundación Cenit, Fabián Piedimonte; Servicio de Neurocirugía del Hospital Rawson, jefe Nelson Campero y Pablo Barceló, Facundo Ortiz y residentes integrantes del equipo quirúrgico, Matías Estrada, Juan Yodice, Erick Valdez y Mauro Medina. El coordinador de equipo fue el doctor Ricardo Berjano.