Ojos repletos de admiración,
acompañados con algún destellito de sorpresa, se iban escalonando al paso de
Gabriela Puerta, la Reina Nacional del Sol, en el Museo de Bellas Artes
Franklin Rawson. Este centro cultural se encuentra repleto todas las tardes de
chicos que disfrutan de sus vacaciones de invierno realizando actividades muy
coloridas y divertidas. La visita real se convirtió el 14 de julio en un plus
que nunca olvidarán.
Sonriente y con su distinguida
investidura la albardonera irrumpió en el hall central del museo y allí explotó
la admiración. Unos demoraron más que otros en vencer la barrera de la timidez,
pero todos terminaron haciéndose una foto con la "princesa” como la mayoría la
nombraba antes de enterarse de quién se trataba en realidad.
"¿Cómo es tu castillo?, ¿sos
millonaria? o ¿dónde está tu príncipe?” fueron algunas de las consultan que le
fueron realizando los pequeños, mientras pintaban murales en la puerta del
museo, veían una función del títeres en el auditorio o realizaban coloridos
dibujos en la Sala 5.
"Las actividades con los chicos
me encantan. Son súper cariñosos y sus ocurrencias nunca paran de
sorprenderte”, comentó Gabriela, que en el camino recibió de regalo auténticas
obras de arte hechas por los pibes.
Los recuerdos
invernales de Gabriela I
La tarde de vacaciones de
invierno que la Reina del Sol compartió con los chicos en el Museo Provincial
de Bellas Artes Franklin Rawson fue muy especial y seguramente inolvidable para
todos los protagonistas. Como
inolvidables resultan para Gabriela aquellos recesos invernales en los que
aprovechaba para instalarse bajo los mimos de sus abuelos o viajar en el camión
con el que trabajaba su padre.
"Mis vacaciones de invierno las
disfrutaba en casa de mi abuela, donde aprovechaba para quedarme hasta que
terminaran. Lo mejor era poder comer todos los días las ricuras que hace o
juntarme con mis amigas del barrio de mi abuela. En ciertas ocasiones viajaba
con mi papá, que en esos tiempos trabajaba como camionero. Junto a mi hermano y
mi papá, llegábamos en un Chevrolet modelo 65 a Iglesia, Angualasto y otros
lugares. También hubo épocas en las que viajábamos en un Mercedes Benz 1114”,
recordó alegremente la soberana de todos los sanjuaninos.