Emocionante

El drama detrás de la albardonera que encontró a su mamá por TV

Maricel Bazán fue al programa “Los unos y los otros” en busca de su madre biológica. Sólo sabía su nombre: Lili Vilta. La mujer se enteró de una forma increíble que su hija la estaba buscando. La historia de un reencuentro que tardó 43 años en darse. Por Natalia Caballero
sábado, 18 de julio de 2015 · 12:09

Dicen que la sangre tira y en esta increíble historia con final feliz los lazos de sangre fueron los que permitieron que Maricel Bazán se encuentre con su madre biológica después de 43 años en el programa de televisión "Los unos y los otros”, que conduce el Negro Oro. La sanjuanina pudo abrazarse por primera con su madre gracias a la búsqueda que se inició cuando su historia se hizo conocida en el programa de América. Ahora ambas esperan volver a fundirse en un abrazo, darse todo ese cariño que guardaron por años y charlar todo aquello que no se dijeron en Córdoba o en San Juan, sede de la próxima reunión entre las mujeres. 
Maricel Bazán era solo una niña cuando alguien le gritó por la calle que era adoptada. Quedó sorprendida y le preguntó a su madre si era verdad lo que le habían dicho. Su madre Berta se lo negó pero ella no quedó satisfecha con la respuesta. Durante años guardó sus dudas. Finalmente y en una charla con el hermano de su mamá, Pedro, Maricel se enteró que era adoptada y que la trajeron de Córdoba. 
"Yo sé que soy hija adoptiva desde que tengo 15 años. Mi tío Pedro me confirmó que era adoptada, que mi mamá no me quería y que cuando tenía  dos días llegué de Córdoba. Eso quedó guardado en mí. En el momento que lo me confirmaba, era como un sueño, me quería convencer que podía ser mentira”, recordó Maricel.
La mujer, que ahora tiene 43 años, fue criada en Albardón por Berta Cardozo y Roque Bazán junto a dos hermanos varones. El papá de Maricel era el jefe de la estación de ferrocarril, ella vivió allí hasta que su padre murió cuando ella tenía 14 años. Tuvo una infancia feliz, rodeada de amor. 
Cuando Maricel tuvo a su primer hijo, Mario (hoy de 23 años), su madre Berta le dijo que le tenía que contar algo. "Yo le dije que sabía que era adoptada y que ese tema terminaba ahí porque ella era mi madre. Entonces ella me pidió que no buscara a mi madre biológica hasta que ella no estuviera en este mundo”, recordó emocionada. 
La vida de esta sanjuanina continuó. Tuvo otra hija, llamada Silene. Se separó de su primer marido y empezó a trabajar como chofer de colectivo, primero en la empresa 20 de Junio y luego en Vallecito. Fue una pionera en su profesión, una mujer de agallas que no temió nunca meterse en un mundo dominado por hombres. 
Durante años Maricel preguntó a sus conocidos si sabían algo de su madre biológica, sin indagar demasiado para no herir a su madre del corazón, pero con ganas de saber más de la mujer que la amparó en su vientre. Un nombre, cualquier dato. "Te ponés a pensar cómo será tu mamá biológica, si realmente te quiso dar, si estará viva, pasan muchas cosas que las vas sobrellevando”, agregó. Fue así como se enteró en una charla con una prima que su madre se llamaba Lili Vilta y que trabajaba en una clínica. 
Durante años rondó en la cabeza de Maricel el nombre Lili Vilta. "Yo me quedé con ese nombre, Lili Vilta. Me preguntaba por qué no me lo dijeron, se los pregunté a mis tíos, ellos no me dijeron nada nunca.  Yo pensaba que era Liliana, con esa información podíamos llegar a buscarla”, relató. 
Su esposo Mauricio fue quien la instó a buscarla junto a su hija Silene.” Yo tenía miedo al rechazo, Mauricio me decía vamos a ir a Córdoba, voy a ir yo primero y me voy a presentar. Lo más importante era saber mi identidad, quería saber mis orígenes. No pudimos ir por distintas razones a Córdoba y entonces mi hija Silene nos preguntó si queríamos que ella mandara un mail al programa Los Unos y los Otros. Le dijimos que sí”, añadió. 
El viernes 3 de julio Silene envió el correo a la una de la mañana al programa, el sábado la llamaron  del programa y el lunes Maricel charló con los productores y les contó su historia. El martes 7 de julio Maricel ya estaba en Buenos Aires dispuesta a contar todo y abrir su corazón con el único objetivo de reconstruir su identidad y saber más de la mujer que la trajo al mundo. 
Finalmente el 8 de julio salió en la pantalla de América. Después de dos bloques, el Negro Oro le dijo que tenían algo. El primer contacto fue fallido porque la Liliana Vilta que se contactó no era su madre. Mientras el programa seguía, en Unquillo, Córdoba, la directora de la clínica Mendioloza estaba viendo todo. Fue así como la magia de la tele obró y se hizo el milagro. 
La descripción de ese primer contacto entre madre e hija fue vía telefónica: "La directora de la clínica de Mendiolaza llamó al canal y dijo que en la clínica que ella estaba trabajaba una Carmen Vilta a la quien le decían Lili. Le llamaron a ella y bueno realmente fue una conmoción. La encontramos, me dijeron. Respiré hondo, es muy fuerte. Pasaron unos minutos y ella salió al aire. Las primeras palabras que me dijo fue: - Hola reina, las mismas palabras que uso yo con mi hija”. 
Fue así como Maricel se enteró la otra cara de la historia. Que ella nació en la clínica de su tío Norcelo (hermano de su madre), que en esa clínica le dijeron a su madre biológica Carmen que su hija había muerto, que se había ahorcado con el cordón umbilical y que la habían dormido. "Fueron años de elaborar un duelo interno por mi supuesta muerte. Eso contó, fue tremendo”, dijo Maricel. 
Finalmente el reecuentro cara a cara se dio el lunes 13 de julio en el programa ante la mirada de millones de argentinos. Ese primer abrazo y ese primer "te amo” estarán por siempre en la memoria de estas dos mujeres. 
Hasta el día de hoy Maricel no termina de procesar la experiencia que le tocó protagonizar. Ahora tiene otra mamá, a la que le nació decirle mamá desde el primer momento que se oyeron. Mari se ve en su mamá y en su hermano Fabián, se siente parte de ellos. 
Madre e hija se llaman todos los días. Las separa la distancia, pero no el sentimiento. Ahora saben que existen, que se aman y que no faltará ocasión para charlar, abrazarse y recuperar el tiempo perdido. 

Galería de fotos

Comentarios