"El me tiró la idea de hacer algo del cruce buscando mi complicidad, pero fui claro con él, le dije que un jefe de Estado no puede morir como un tonto. Hay momentos en los que hay que ponerse firme y decir lo que hay que decir porque de lo contrario todo lo que se hizo se puede derrumbar, y él lo entendió perfectamente”, dijo en el refugio Sardina Eduardo San Román, el médico jefe de Terapia que atendió al Gobernador cuando estuvo internado en el Hospital Italiano.
San Román contó que con José Luis Gioja pasaron la barrera de médico – paciente y se hicieron muy amigos. El Gobernador lo invitó a realizar el Cruce y Eduardo aceptó encantado. "Me siento muy contento y muy cuidado por José Luis y por su gente, por Camilo por Freddy y toda la gente que conocí después de él. José Luis me dio su habitación en Sardina y eso es un hermoso gesto para tomarlo y decir gracias. Pero en Las Frías quise hacer vivac y dormí a la intemperie, la temperatura era bajo cero pero no pasé frío porque llevaba un buen equipo”, contó.
Muy tranquilo y absolutamente adaptado se lo vio en todo momento a San Román. "Ayer fue el día más duro pero el más maravilloso, los paisajes, y esta naturaleza que sólo podés conocer estando acá, teniendo esta oportunidad porque sos parte de un puñado de personas, de un grupo. Es bueno saber que no vas a un cuatro estrellas. Es un privilegio estar acá y venir a aprender”, aseguró.
Sobre la salud del Gobernador, San Román dijo que lo vio muy bien. "Para un traumatismo tan grave como él que tuvo está muy bien, se recuperó casi en 6 meses cuando a un caso así tomaría un año de recuperación. Tuvo que intervenirse quirúrgicamente hace poco de una hernia gigante en el abdomen y salió muy bien de eso, físicamente está bien y anímicamente mejor. Sí se quedó con tristeza en el corazón por no poder estar acá, pero el equilibrio está entre lo que quiere el corazón y lo que dicta la razón”.