El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, postulador de la causa del beato Cura Brochero ha presentado en Roma las pericias realizadas sobre el caso de la satisfactoria recuperación que tuvo Camila Brusotti después de haber recibido una golpiza supuestamente por su padrastro, Pedro Oris. En caso de comprobarse la intercesión de Brochero, podrá ser declarado santo por el papa Francisco.
Monseñor Santiago Olivera, postulador de la causa del beato Cura Brochero para su canonización, presentó en Roma las pericias realizadas sobre el caso de la rápida recuperación de Camila Brusotti, la pequeña sanjuanina de 8 años, que fue salvajemente agredida, presuntamente, por su padrastro Pedro Oris y su madre Alejandra Ríos. Si se comprueba la intercesión de Brochero, podrá ser declarado santo por el Papa Francisco.
Monseñor Olivera visitó la Pontificia Congregación para las Causas de los Santos, en Roma, y se entrevistó con sus oficiales para presentar los avances de las causas de canonización del beato Brochero y de las venerables María Antonia de Paz y Figueroa -Mama Antula-, que inspiró los retiros promovidos por el Cura Gaucho, y la madre Catalina Rodríguez, fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón Argentinas, que tanto colaboraron con la evangelización de la región serrana de Córdoba.
Para ser declarado santo, la Congregación para las Causas de los Santos deberá considerar que el beato sacerdote cordobés intercedió ante Dios para obrar un milagro. El primer milagro, que permitió su beatificación, tuvo como protagonista a Nicolás Flores Violino, cuya recuperación luego de un terrible accidente automovilístico no pudo ser explicada por la ciencia.
En julio, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Alfonso Delgado, constituyó un tribunal eclesiástico para el estudio de un supuesto milagro atribuido a la intercesión del beato. Se trata de un cuerpo canónico que se encargó de estudiar y recopilar datos sobre la posible curación extraordinaria de Camila que fue gravemente golpeada y cuya recuperación asombró a los médicos que la trataron.
Fuente: AICA