A partir de las 14.30 comenzó la subida, que fue más lenta de lo que los deportistas acostumbran hacerla. Esta vez llevaron unos diez carteles orientativos, bolsas de arena y cal, agua para hacer la mescla y varias bolsas de consorcio para bajar basura.
El recorrido elegido para la tarea fue el más utilizado para subir y bajar al cerro. Si bien hay varias posibilidades de llegar a la cumbre y bajar, la limpieza y colocación de indicaciones fue por el sendero típico. De esta forma se facilita el camino para aquellos que nunca fueron.
Algunos de los que subieron lo hacían por primera vez, por lo que sufrieron un poco más el desgaste físico. Otros, más cancheros en esta actividad, lo hicieron cargando los carteles que proveyó la empresa Palmares. "Cuidemos esta montaña", "Cumbre Cerro Tres Marías", "Camine sólo por los senderos", son algunas de las leyendas que tenían los carteles.
Todos llevaron sus bolsas para bajar la basura que, los mal aprendidos, dejan en la montaña.
“Es genial este paisaje, increíble. Lo mejor es que está a pocos kilómetros y minutos del centro, pero lo ideal sería que todos aprendiéramos a disfrutarlo sin dejar los residuos arriba”, comentó uno de los deportistas.
La gravedad del asunto no es menor, pues una colilla de cigarrillo tarda entre uno y dos años en desintegrarse. Un chicle, por ejemplo, se degrada en aproximadamente cinco años, mientras que una lata de gaseosa tarda al menos diez.
Un aerosol, por ejemplo, demoraría unos 30 años en desaparecer y para hacerlo contaminaría en demasía la naturaleza. Muchos eligen llevar este tipo de elementos para hacer graffitis a la montaña y posteriormente dejan los envases vacíos.
Hay elementos muy contaminantes como las bolsas de plástico, corchos de plástico, botellas, embases de tetra-brik, encendedores, que demoran más de cien años en degradarse. Este tipo de elementos fueron los que encabezaron la lista de los encontrados en la limpieza.
Lo peor son las pilas, las botellas de vidrio y los vasos descartables que demoran más de mil años en degradarse.
Tras cuatro horas de trabajo, la expedición culminó de manera exitosa. Todos cansados, pero con la satisfacción de haber realizado un aporte a la limpieza del lugar y también, de haber dejado una enseñanza.




