Daniel Guillen, fiscal de Primera Instancia, defendió su postura en el caso Brizuela y argumentó que “cumplió con la ley” al investigar en San Juan el presunto abuso sexual de dos menores por parte de su padre. “Consideré que el camino del delito comenzó en la provincia”, dijo.
En diálogo con Tiempo de San Juan, el fiscal de Primera Instancia, Daniel Guillen, dio su versión de por qué empezó a investigar el abuso sexual si se habría cometido en otra provincia.
“Yo pedí la investigación rápida del caso porque consideré que el inter criminis había comenzado en San Juan”, argumentó Guillen sobre su actuar. “Soy una parte en el accionar, si me han llamado la atención, otras partes también deberían recibirlo”, agregó.
Guillen destacó: "Es en la segunda instancia donde se comprobó que los hechos habían sucedido en San Luis, por lo que no teníamos competencia territorial, pero yo actué en busca de justicia tras la denuncia desesperada de la madre de las chicas".
“Ahora debemos esperar que el Fiscal General regrese y mantendré una reunión con él, al que le expondré mis razones que considero son válidas”, sumó.
Brizuela fue condenado a 16 años de cárcel por “abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante reiterado” y “corrupción de menores agravada” a sus dos hijas, menores de edad. Pero por un recurso interpuesto por la defensora oficial, Mónica Sefair, la Corte intervino y declaró la nulidad de todo lo actuado y el acusado recuperó su libertad, tras permanecer tres años y medio en prisión.