Fue violada dos veces, abandonada por su familia y pide ayuda
Cuando nació sus padres biológicos la abandonaron. Su papá sustituto la violó con apenas 4 años. A los 15 fue nuevamente violada por un desconocido. Fruto de ese ataque, quedó embarazada. Contó su historia en el programa Bala Perdida, de Radio La Mega.
S.S.L tiene 20 años. Cuando narra su historia se nota que aún no ha procesado todo lo que le ha pasado en su corta, pero difícil vida. "Mis padres biológicos me dejaron en un hogar cuando era recién nacida. Pasé de familia sustituta en familia sustituta. A los cuatro años, el que yo pensaba que era mi papá me violó. Nadie me creyó. Apenas pude denuncié lo que pasó ante las autoridades del Menor y me sacaron de esa casa", empezó relatando la jovencita, que tiene una garra impresionante. Es que a pesar de haber vivido el horror en carne propia desde tan chiquita, lucha por salir adelante todos los días: terminó la secundaria y ahora estudia Enfermería en la Universidad Nacional de San Juan.
A los 15 años fue derivada a otra familia sustituta. Lamentablemente la paz que pensó haber encontrado se derrumbó otra vez cuando fue violada por segunda vez en su vida. "Después de salir de la escuela me violaron. Yo vivía en Capital y un tipo me agarró, me pegó. No me acuerdo de nada", agregó consternada. S.S.L quedó embarazada de su violador. Cuando su familia se enteró de lo sucedido la echó de la casa. "No querían un niño más", dijo.
Sin apoyo de nadie, encontró refugio en la casa de un amigo, quién la ayudó hasta que fue mamá. La joven trabajaba para mantenerse sus estudios. "Al poco tiempo de que naciera M. quise conocer a mi mamá, saber que le había pasado, por qué me había dejado", señaló. S.S.L puedo conocer a su madre, pero luego de vivir unos meses con ella este año, atravesó otro duro golpe. "Llegué a mi casa de trabajar del supermercado donde me desempeño y mi mamá había vendido todos mis muebles. Desde ese momento, duermo en el piso con mi hijo", relató a punto de quebrarse.
La joven alquila una vivienda humilde en la Villa Hipódromo, Rawson. Ahora no tiene muebles en su casa. "¿No le parece que he sufrido demasiado. Mi hijo y yo no nos merecemos esto", añadió la chica, que estudia también en la Universidad Nacional de San Juan. "Yo no creo en Dios, si existiera no hubiera dejado que me pasen tantas cosas. Pero no quiero darle este mensaje a mi niño", concluyó.
Desesperada por lo que le tocó vivir y a punto de tocar fondo, contó su historia en el programa de radio Bala Perdida, que se emite por la Mega. La Municipalidad de la Capital y el Ministerio de Desarrollo Humano llamaron a la producción del programa para ayudarla.
S.S.L no tiene teléfono celular donde comunicarse para brindarle ayuda. Pero cualquier persona que pueda donar algo, puede comunicarse con la radio al 4224646.