Julieta Sarmiento ya lleva seis años embalada en un depósito
El busto que homenajeaba a la eterna maestra fue sacado de la plazoleta que lleva su nombre cuando empezaron a terminar el Centro Cívico y nunca más lo regresaron a su lugar de origen. Por Gustavo Martínez Puga.
Se la distinguió oficialmente muchas veces desde la Nación, y le hicieron muchos reportajes en medios nacionales por ser la maestra de primaria de mayor edad que seguía trabajando. Ella era Julieta Sarmiento Albarracín, la mujer que no tuvo relación directa con el Maestro de América, que murió a los 86 años y que enseñó hasta unos meses antes de fallecer en la Escuela Hospitalaria que funciona en el Hospital Rawson. Sin embargo, el busto que la recuerda lleva seis años en un depósito.
A pesar de esto, en la memoria colectiva se la sigue recordando. Es que la plazoleta del acceso principal al Centro Cívico lleva su nombre desde que el monumental edificio era una estructura de cemento que pasó décadas abandonado sin ser terminado.
Fue en la década del ´90, en la gestión del gobierno bloquista de Gómez Centurión y con Rodolfo Perelló como ministro de Obras Públicas, cuando se decidió hacer ese espacio verde y ponerle el nombre de Julieta Sarmiento, con un busto que la recordaba cerca de una fuente que había en ese lugar, según precisaron fuentes de la Dirección de Arquitectura. En ese momento, esa plazoleta era uno de los principales espacios verdes en ese sector de la ciudad, donde reinaba la oscuridad y la mugre por la estructura abandonada que era el Centro Cívico.
Cuando Néstor Kirchner comenzó a cumplir con su promesa de campaña presidencial de terminar el Centro Cívico, ese sector de la avenida Libertador fue el primero en cerrarse. En ese momento sacaron el busto que homenajeaba a Julieta Sarmiento y dijeron que lo iban a restaurar, debido a que había sido dañado por el vandalismo urbano y tenía el rostro deteriorado.
El busto, como todo ese espacio verde, fue arrancado para darle el lugar al nuevo diseño, tal como se disfruta hoy en día. En ese momento se informó que iban a buscar al escultor que había hecho la obra de arte, Humberto Costa, para que le arreglara los daños.
Seis años después, el busto de Julieta Sarmiento sigue embalado y esperando ese arreglo. Desde la Dirección de Arquitectura abrieron las puertas para mostrar que el busto existe. Está en el depósito de Arquitectura, en el segundo subsuelo del Centro Cívico, justo debajo de donde está la Plaza Seca.
Entre muebles de oficina sin uso, bajo llave, el busto de Julieta Sarmiento está envuelto en papel y sellado con cinta. No alcanza a divisarse su rostro.
Tanto en la Dirección de Arquitectura como en la Subsecretaría de Cultura no supieron explicar por qué pasaron todos estos años sin que el busto sea reparado y puesto nuevamente en su lugar de origen, tal como hicieron, por ejemplo con el busto que homenajea a las mujeres y está ubicado en el espacio verde que da a la calle Las Heras. Ése busto también fue levantado de ese espacio verde y reparado, pero luego sí volvió a su lugar de origen.