Hasta ahora era un misterio quién era Augusto Ventura Landa Morón, el único nieto heredero de Ventura Morón del cual Graffigna no tenía un poder para demandar a la Provincia. Eso evitó que toda la familia Morón Echegaray integrara la demanda, lo que debería haber frenado la causa Lobbe de Morón.
Con la investigación periodística se supo que Augusto Landa Morón falleció hace años. Fue un militar, como su tío Ventura Luis Morón, y llegó a estar afectado al RIM 22, con asiento en Marquesado. Sin duda que la milicia marcó a fuego su carácter: lo definen como un hombre muy serio, recto y de fuertes convicciones. Así lo describió su hermana, Alicia Elena Landa Morón, y amistades de la hija que vive en San Juan.
Alicia Landa Morón dio precisiones sobre la causa judicial y su hermano: “Él murió antes de que confirmáramos que esa propiedad aún estaba a nombre de mi abuelo Ventura Morón”, dijo. Y agregó que “sus hijas nunca quisieron saber nada con todo esto. ¡Ni las busque! Una vive acá, no sé dónde. Y la otra creo que vive en Mendoza”, informó la nieta de Ventura Morón, quien intentó en todo momento desvincular a esa parte de la familia de la causa judicial contra la Provincia.
Tiempo de San Juan pudo comprobar que Augusto Ventura Landa Morón es padre de Cristina Landa Morón, la esposa de Salvador Osvaldo Costanza Barceló, quien se jubiló en febrero último después de una vida como juez a cargo del Primer Juzgado del Trabajo y cuando ya las expropiaciones eran un escándalo público.
Cristina Landa Morón ejerció durante años como profesora en el Colegio Nacional. Y tiene una hermana, Adriana Landa Morón, quien se casó con un psiquiatra y vive en Mendoza.
En el entorno de Cristina Landa dejaron trascender la versión de que la voluntad de su padre siempre fue la de no hacer ninguna acción contra la Provincia por la propiedad de su abuelo Ventura Morón. Pero, al parecer, el ex militar sí sabía que esa propiedad perteneció a su abuelo.
Con precisión no sabe si es porque este militar fallecido tenía información respecto de que su familia ya había cobrado la expropiación y no quería iniciar una nueva causa, más allá de que sabía que no había documentación actual con la que la Provincia probara con exactitud esa medida.
Cristina Landa no quiso hablar púbicamente de los motivos por los que ella y su hermana no quisieron darle un poder a Graffigna y demandar a la Provincia.
Fuentes judiciales explicaron que allí el juez Carlos Macchi habría cometido otra irregularidad al dictar sentencia y no dejar en suspenso el desarrollo del proceso hasta que se citara al litigante o se declarara su rebeldía, tal como dice el artículo 95 del Código Procesal Civil, en la figura llamada Litis Consorcio “activo” necesario.