En el medio de la plaza de villa Aberastain, Pocito, se puede ver una impactante escultura de la india Mariana. La escena es protagonizada por la aborigen y tres pequeños que escuchan atentamente lo que la anciana mujer les cuenta. Este monumento está instalado desde hace una década en el espacio verde más importante del departamento.
La india Mariana era una nativa huarpe que según cuenta la leyenda se refugiaba bajo un algarrobo, su pasatiempo era contar historias y aventuras a los niños que se acercaban a ella. Se mantenía gracias a las ventas de “piedritas brillantes” que realizaba a la vera de la Ruta Real de las carretas, que comunicaba San Juan con Mendoza y a vecinos. De acuerdo al relato popular se trataban de pepitas de oro que Mariana extraía de un “pocito”, nombre que después adquirió el departamento.
Si bien no hay registros sobre la existencia de la india Mariana, el doctor Fernando Mó en su libro “Cosas de San Juan” escrito en 1988 aporta estos datos: que vivió en la segunda mitad del Siglo XVIII y que no se supo más de ella tras un fuerte terremoto que sacudió la provincia hace más de 300 años.
La idea de hacerle un homenaje a la india Mariana surgió hace una década. Las autoridades municipales decidieron que un artista de la comuna hiciera una escultura para honrar la figura de este mítico personaje. Una vez terminada, se montó un monumento que tiene un espacio protagónico en la plaza departamental.
La Municipalidad se encarga de mantener en buen estado este monumento que cuenta con una especie de altar en donde se destaca la escultura. Según indicaron, los vecinos no han roto nunca la escultura. Es tal la devoción que tienen por la aborigen en la comuna que ha protagonizado la mayor parte de los carruajes que representan a Pocito en el carrusel de la Fiesta Nacional del Sol.
miércoles 15 de abril 2026





