Se activó la investigación para conocer los autores de la “raspadita” en el juzgado de Carlos Macchi que terminó costando millones de pesos al Estado. El documento fue cambiado de fecha para “hacer entrar” un reclamo de Santiago Graffigna que había sido presentado fuera de término, y del que se agarró el juez acusado para darle la razón al abogado litigante y sacarse del medio al Tribunal de Tasaciones, que presentó una valoración mucho más moderada que la del propio Graffigna, la única que se tuvo en cuenta en el juicio.
Ahora, el fiscal Fabricio Médici reclamó en la Corte la lista de los empleados que trabajan en el Tribunal, para saber quién fue el autor de la tachadura. Una reciente pericia que se hizo en el jury a Macchi estableció que el expediente había sido adulterado y que el autor no fue el propio juez.
Habrá que determinar entonces quién lo hizo, y para eso se podría iniciar una nueva investigación penal que involucre a los trabajadores del juzgado. La primera medida fue solicitar la lista de empleados, que es lo que hizo Médici. Y luego podrá pedir una prueba caligráfica para cada uno de ellos.
miércoles 29 de abril 2026





