El fin de año del ’78 fue diferente para los sanjuaninos. Es que enterarse de que el Gordo de Año Nuevo lo había sacado un solo mortal, provocó en muchos comprovincianos un conmoción desconcertante, y envidia, por supuesto. Nadie podía creer que 750 millones de pesos estarían en posesión del único ganador de aquella famosa juagada de la Lotería Nacional. Don Ubaldo Montaño y su familia, como es de esperarse, desbordaban de eufórica alegría. Según las propias palabras del ganador, hacía 12 años que juagaba al mismo número 1050; sin cansarse, sin perder las esperanzas y con una obstinada perseverancia.
Un particular “año nuevo” se avecinaba para la familia del ex gremialista sanjuanino. Sin dudas que el 1979 se presentó ante ellos como un comienzo totalmente diferente. El azar marcó para aquella familia un antes y un después definitivo. ¿Quién puede dudarlo? Muchos dicen que el dinero no trae la felicidad, pero que calma los nervios, eso es seguro.
A los 37 minutos de haber comenzado el sorteo de la Lotería Nacional, los niños cantores de la Caja Nacional de Beneficencia y Casinos, extrajeron la bolilla con el número 1050 que correspondía al premio que determinó que el único ganador de 750 millones de pesos fuera un sanjuanino. El número millonario, había sido vendido en San Juan por la agencia de Víctor Vargas, situada en la calle Mendoza 175 (sur), en el mismo lugar donde se encuentra hoy en día.
La vida de don Ubaldo Montaño, según el mismo lo expresaba en aquel momento, había pasado por momentos difíciles. Pero desde aquel año, toda dificultad –por lo menos económica– aparecían impotentes frente los millones de pesos que traían las soluciones. “Dios me ha favorecido con esta fortuna. Viviré con la humildad de siempre, pero ahora adquiriré el auto propio que nunca tuve, a la vez que brindaré el bienestar a mis seres queridos”, decía.
¿QUÉ ES EL AZAR?
El concepto de azar puede ser utilizado en muchos contextos, sin embargo, normalmente se habla de azar para referirse a situaciones inesperadas o casualidades sin causas aparentes. Algunos sostienen que es el punto en que la ciencia toca la ignorancia, es decir, que el científico no es capaz de argumentar con su lenguaje algunos fenómenos o sucesos de la realidad, por lo tanto, lo justifica por medio del concepto de azar.
Todos hemos escuchado de los “juegos de azar”, y muchos lo han jugado. Por ejemplo, el comportamiento de las cartas y dados parece completamente imposible de predecir, pero, la verdad es que sí se pueden predecir. A través de las matemáticas se conoce perfectamente la manera en que se comportan estos juegos, e incluso es posible determinar el desarrollo de los mismos mediante complejos cálculos. Por lo mismo es que, otro ejemplo, en muchos casinos se revisa a los visitantes para asegurarse de que no lleven computadoras o aparatos especialmente programados para realizar este tipo de cálculos y lograr de esta manera una ventaja.
Einstein decía que “Dios no juega a los dados con el Universo”. Él mismo, en sus teorías, asume el azar como una realidad, pero usándolo en el sentido de una distribución de probabilidades más que como algo que no se pueda calcular o determinar. Es por eso que el estudio científico del azar ha dado como consecuencia todo un gran campo de conocimientos y cálculos matemáticos, usados ampliamente en la vida cotidiana; las probabilidades y su cálculo se consideran al abarcar problemas de ingeniería, informáticos, sociales e incluso políticos.
¿ESTRELLAS O ESTRELLADOS?
Pareciera que algunas personas nacen con estrellas mientras que otras, estrelladas. Sin embargo, ¿eso es cierto?, ¿será que la suerte sólo se encuentra al lado de algunas personas y alejada de otras?, o más bien, ¿la suerte se puede atraer y está al alcance de todos? Muchas personas piensan que la vida siempre es la misma y que no hay forma de cambiarla; éste es justamente el pensamiento que aleja la suerte.
El ser humano como ente viviente se encuentra sometido a constantes cambios. Muchos creen que es a través de éstos que puede atraer la suerte y, de esa forma, influir positivamente en las posibilidades de obtener éxito en lo que desea. Pero, ¿cómo hacemos para atraer la suerte? ¿Cómo podemos aprovechar estos cambios? ¿Qué necesitamos? Al parecer, hay muchas personas que creen que es preciso disciplinar la mente y la voluntad para atraer la suerte.
LAS RECETAS DE LA ABUELA
Al parecer, se requiere desarrollar una actitud y cualidades positiva frente a la vida para atraer la suerte. A continuación, se detallan las siguientes:
Cualidades de aceptación
Aceptar que los demás vean las cosas de diferente manera y saber que se necesitan esas diferencias.
Aceptar los errores para revisarlos en los momentos de profunda reflexión.
Cualidades humanas
Estar atento para oír mejor y sentir la vida.
Aliviar a los demás en sus penas, pero no asumirlas como propias.
Enseñar lo que se sabe hacer para que luego otros lo hagan por sí mismos.
Cualidades personales
Ser capaz de no dejarse llevar por los actos violentos, repentinos e impulsivos, asociados a ciertas emociones.
Actuar con voluntad para tratar de encontrar una solución.
Cualidades sociales
Tener capacidad de escuchar y asegurarse de que se ha entendido todo lo recibido.
Estar dispuesto a comunicarse adecuadamente con los demás.
Equilibrar las necesidades propias y las de los interlocutores.
Saber que en una situación todos deben ganar algo para que no hayan perdedores.
Dar las gracias por lo que se recibe y respetarlo como ley de vida.
Cumplir, pase lo que pase, con la palabra dada y ser honesto.
No dejarse influir negativamente por la conducta de otras personas.
FRASES PARA LA SUERTE
La suerte es una serie de factores que no percibimos pero que favorecen una situación.
La suerte no existe, simplemente todo depende de nuestros actos.
La suerte es el pretexto de los fracasados.
Quien busca suerte no la encontrará, es ella la que te debe encontrar.