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Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
El 15 de marzo pasado los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Sebastián Piñera firmaron un acuerdo en Santiago que permitía licitar “en el menor tiempo posible” la obra del túnel internacional de Agua Negra. Pasaron casi 9 meses desde aquella declaración y recién entre el 10 y el 12 de diciembre en San Juan se anunciaría la fecha de la licitación. Hubo una variada gama de complicaciones que entorpecieron la marcha del proyecto, más de índole política que técnica. De manera insospechada, una medida tomada en Buenos Aires, aparentemente inconexa con los sanjuaninos, terminó favoreciendo y destrabando la misión.
El túnel de Agua Negra quedó atado, en aquella declaración de Santiago, al avance del Tren Trasandino, una faraónica línea ferroviaria que sale de Mendoza hacia Chile, como iniciativa privada del Grupo Eurnekian. Diferentes desde su concepción hasta –fundamentalmente- su grado de avance, el proyecto sanjuanino parecía cargar con una pesada mochila que retardaba todos los plazos. Por eso fue determinante el divorcio entre ambas obras, ocurrido prácticamente de carambola.
En junio pasado, tras las idas y vueltas en el manejo de los ferrocarriles y la tragedia del 22 de febrero en la Estación de Once, el área de Transporte pasó del Ministerio de Planificación Federal al Ministerio del Interior, De Julio de Vido, a Florencio Randazzo. A nivel nacional la prensa lo reflejó como una resta en el poder del santacruceño, en beneficio del bonaerense. Las hipótesis de internas en el gabinete poblaron las páginas de los diarios, pero en San Juan, en silencio, hubo un suspiro de alivio.
Con Transporte en el Ministerio del Interior, el Trasandino pasó a la órbita de Randazzo. Agua Negra quedó oficialmente divorciado del proyecto mendocino. Y, lo más importante, ganó autonomía en el escritorio de De Vido. En San Juan consideran que el rol del ministro patagónico también fue estratégico y que en muchas ocasiones hizo propio el proyecto del túnel.
Fue uno de los factores determinantes para que el pasado 8 de noviembre en Buenos Aires, en el marco de la IV Reunión Binacional de Ministros de Argentina y Chile, se le diera el “vía libre” a Agua Negra para llamar a licitación, según confió una fuente calificada a Tiempo de San Juan.
Esa instancia fue clave. Según explicó la fuente, el 8 de noviembre se obtuvo el anclaje calendario que había quedado difuso el 15 de marzo, con aquella expresión de “en el menor tiempo posible”. La definición de los presidentes fue vital, pero faltaba concretarla y ponerle día.
En principio se acordó convocar a la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan) para el 6 de diciembre en San Juan y entonces anunciar la fecha del llamado a licitación. Siempre con la intención de que ese “día cero” quede en diciembre y no pase al año que viene.
Reducir estos 9 meses al traspaso de la Secretaría de Transporte al Ministerio del Interior sería erróneo. Hubo febriles negociaciones en el seno de la Ebitan entre argentinos y chilenos para ajustar los mínimos detalles de los pliegos de licitación, siempre a sabiendas de que lo acordado en esa mesa estaba sujeto a la aprobación o el rechazo de las más altas esferas del gobierno piñerista. Hubo marchas y contramarchas. Numerosos viajes desde San Juan a Santiago que no trascendieron, pero ocurrieron.
Del lado argentino estuvieron sentados el ministro de Infraestructura de San Juan, José Strada (con amplias facultades), una abogada del Ministerio de Planificación Federal (de línea directa con De Vido) y la segunda autoridad de Vialidad Nacional, el sanjuanino Julio Ortiz Andino. Los tres tuvieron poder de decisión para avanzar sin dilaciones.
Además, Agua Negra germina en el momento pico de integración binacional. Apenas un par de años atrás, el escenario era un tanto más difícil. Baste recordar la crisis por la provisión energética y fundamentalmente gasífera que tensó la relación de la Casa Rosada con La Moneda, durante la gestión de Michelle Bachelet.
Día histórico
Los ministros de obras públicas de ambas naciones, De Vido por Argentina y Loreto Silva Rojas por Chile (la sucesora de Laurence Golborne), dieron el visto bueno para reunirse en San Juan el jueves 6 de diciembre y entonces anunciar la fecha de licitación, con los pliegos terminados. Pero De Vido pidió aplazar la reunión para el lunes 10, el martes 11 o el miércoles 12 de diciembre, porque surgió una superposición con otra actividad oficial convocada por la presidenta Fernández de Kirchner.
Hasta el cierre de esta edición, en Cancillería y en Casa de Gobierno de San Juan aguardaban la confirmación desde Chile para saber cuál será la fecha definitiva de la próxima reunión de la Ebitan, siempre dentro del rango del 10 al 12 de diciembre. Será un día histórico.
Ocurrido el llamado a licitación, estiman que el proceso de adjudicación demorará alrededor de 1 año, dependiendo de la cantidad de oferentes que se presenten. Ya hay al menos tres interesados. Firmado el contrato, el plazo de ejecución demorará entre 4 y 6 años. Todo dependerá de la tecnología que se emplee. Una alternativa es la tunelera, cuya labor es rápida, pero demora su armado en la alta montaña. La otra es la alternativa “tradicional”, que consiste en una máquina que tiene varias puntas de perforación y que permite realizar voladuras calculadas con gran exactitud.
Las empresas oferentes deberán presentar su alternativa de financiamiento, con alguna entidad crediticia internacional. El tomador del préstamo será la Nación Argentina. Hasta el Presupuesto 2012, el país previó un fondo de garantía para hacerle frente a la devolución de ese empréstito. Pero con el Presupuesto 2013 eso se amplió y se convirtió en financiamiento plurianual, para no sólo garantizar los pagos sino también solventar la obra en caso de que la ecuación que aporten las empresas no sea suficiente.
Argentina pagará la totalidad de la obra y Chile luego devolverá el 22 %, que es una proporción equivalente al tramo del túnel que recorre suelo chileno y además tiene relación con el recupero y la tasa de beneficio económico que rendirá el corredor cordillerano, dividida entre ambas naciones.
Llegar a la cima
“No sé lo que siente un andinista cuando llega a la cima del Aconcagua. Para mí, lanzar el proceso de licitación es un logro muy importante. El gobernador José Luis Gioja ha traccionado esto y he tenido la suerte de acompañarlo”, dijo el ministro de Infraestructura, José Strada, a Tiempo de San Juan.
Además, consideró una victoria el grado de instalación que tiene la obra a nivel social, más allá de que no trasciendan los detalles técnicos o económicos del proyecto. “La gente tiene conciencia de que Agua Negra será un antes y un después para San Juan. Acá vamos a tener una puerta que nos va a acercar al mar. Va a cambiar la mentalidad de las generaciones futuras. Eso lo olfatea la gente”, advirtió el funcionario.
Strada sigue siendo el presidente de la Ebitan, por acuerdo de todas las partes, aunque el estatuto de formación de la entidad imponía que esa jefatura era pro-témpore. La permanencia de Gioja en el poder en la provincia y la ratificación de Strada en el gabinete, respaldaron al sanjuanino para que represente a la Argentina en la conducción de la mesa de negociación.
Strada recibió la instrucción concreta al comenzar el segundo mandato de Gioja, el 10 de diciembre de 2007, de focalizar todos sus esfuerzos en Agua Negra. Para el ministro será misión cumplida el día que comience a perforarse la roca. La inauguración quedará para quien venga después.
El ABC de Agua Negra
-El diseño
El proyecto del túnel incluye en realidad dos túneles paralelos: uno con sentido hacia Chile y el otro en el sentido inverso, hacia la Argentina. Entre ambos corredores habrá comunicación. La longitud total será de unos 15 kilómetros. Permitirá el tránsito de todo tipo, especialmente el tránsito de cargas, que hoy no es posible. Baja la altura con respecto a la actual (unos 4.780 metros sobre el nivel del mar) más o menos a la mitad.
-Salida al Pacífico
Al abrirse el túnel en Agua Negra, quedará habilitado el Corredor Bioceánico Central, entre Coquimbo (Chile) y Porto Alegre (Brasil). Argentina quedará atravesada por la Ruta Nacional 150, que hoy está en construcción y que desembocará en el paso cordillerano. Esta carretera comunica Iglesia con Jáchal y Valle Fértil. Además, surca la Zona Centro, incluyendo territorio cordobés, santafecino y entrerriano. Los cereales podrán salir al Pacífico por San Juan.
-Obra pública
Los consorcios interesados en construir el túnel deberán presentar el proyecto de ingeniería, partiendo de la base ya elaborada previamente por la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan). Deberán acompañar con una propuesta de financiamiento internacional para la ejecución de la obra. El Estado Nacional Argentino será el tomador del crédito y pagará el 100 %. Una vez terminado el trabajo, Chile devolverá el 22 %.
-La licitación
Uno de los aspectos que están en discusión se refiere al carácter abierto o cerrado de la licitación pública internacional. La posición argentina es hacer el llamado a consorcios del Mercosur más Chile. La posición chilena es abrir el juego al resto del mundo. Podría quedar no especificado en el pliego, pero luego marcar diferencias con los puntajes asignados en la competencia.
-Plazos
Desde el día en que se abra el proceso de licitación hasta la adjudicación de la obra estiman que pasará 1 año. Recién entonces se firmará el contrato y se dará inicio a las tareas. La ejecución está estimada en un rango de 4 a 6 años, dependiendo de la técnica propuesta por el consorcio ganador.
-Monto
La estimación previa indica que el túnel de Agua Negra costará unos 3.600 millones de pesos argentinos. Sin embargo, ese monto quedará definido con precisión cuando se adjudique la obra. Los consorcios oferentes traerán consigo el financiamiento internacional y además del capital habrá que contabilizar los intereses. La proyección final es aún incierta.
-Tecnología
Hay dos alternativas de construcción del túnel que están en evaluación. Una es a través de una tunelera que perfora la montaña como si fuera un gran taladro. La otra es a través de voladuras calculadas con gran precisión. Las dos posibilidades son viables y por ahora ninguna tiene prevalencia sobre la otra.
