En pleno centro de San Juan, un padre se plantó con el corazón en la mano para pedir ayuda por la salud de su hijo. Ángel Mateo Elizondo, un niño que hasta hace poco tiempo llevaba una vida normal, fue diagnosticado con hidrocefalia luego de atravesar una cirugía para extraerle un tumor en la cabeza. Ahora necesita con urgencia un implante de titanio cuyo costo asciende a 8 millones de pesos, una cifra imposible de alcanzar para su familia sin la solidaridad de la comunidad.
"Mi hijo tiene la cabecita más grande de lo normal. Lo estuvieron atendiendo en Mendoza, en el hospital Notti. Le están drenando el líquido, pero necesita un implante de titanio. Yo trabajo como ayudante en una panadería, no tengo ese dinero", contó con la voz entrecortada su padre, quien junto a su familia lleva adelante una campaña de recaudación para afrontar los costos de la intervención.
Mateo no nació con esta condición. Según relató su papá, el cuadro se desarrolló de forma repentina: "Estaba bien y se me empezó a bajonear. Le detectaron un tumor en la cabeza y se lo lograron sacar, gracias a Dios. Pero después apareció la hidrocefalia, y desde entonces estamos luchando. Yo quiero ver crecer a mi hijo, quiero verlo jugar, estar bien".
La intervención quirúrgica es urgente y esencial para mejorar la calidad de vida del pequeño. "La válvula se la van a poder sacar recién cuando tenga 15 años. Hasta entonces, necesita este implante para seguir adelante".
A pesar de las dificultades económicas, la familia no baja los brazos. El padre destacó el apoyo de su entorno: "Mi hermano, mi mamá, mis hermanas, todos están ayudando. Pero es mucho dinero. Si alguien puede acercarse a darnos una mano, yo como padre lo voy a agradecer de corazón. Estoy haciendo esto porque lo amo, y porque no quiero que le pase nada".
Quienes deseen colaborar con Ángel Mateo Elizondo pueden hacer al alias Mateo.donación.