El empresario sanjuanino Pablo Sanguedolce, organizador del recital de Q’ Lokura que colapsó el estadio Aldo Cantoni, fue condenado por la Justicia de Faltas a pagar una multa de $11.000.000 y cumplir 100 horas de trabajo comunitario. La sanción llega a un mes del evento, que terminó con sobreventa de entradas, exceso de público y cientos de fanáticos varados en la puerta.
El fallo, dictado este viernes por el juez Marcelo Espósito, estableció que el espectáculo del 8 de julio duplicó la capacidad permitida del estadio: había más de 8.000 personas cuando el aforo máximo es de 4.331.
La aglomeración provocó riesgos serios para la seguridad de los asistentes, con accesos y escaleras colapsados. La noche dejó imágenes de disturbios, quejas masivas y un pedido público de disculpas de uno de los cantantes, Nicolás Sattler, quien desde el escenario reconoció la “mala organización”.