Ser el único estudiante de una camada universitaria no es algo frecuente. Sin embargo, esa es la realidad que atraviesa Joaquín Muñoz, alumno de cuarto año de Ingeniería en Metalurgia Extractiva de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Actualmente cursa nueve materias y en ocho de ellas no tiene compañeros. Sólo comparte una asignatura con otro estudiante. Otra particularidad de esta carrera con pocos alumnos y graduados es que ofrece amplias oportunidades laborales y algunos de los salarios más altos para los ingenieros vinculados a la actividad minera.
En la mayoría de las materias no tiene compañeros de cursado, pero asegura que la situación tiene aspectos positivos. Según contó a Tiempo de San Juan, las clases suelen desarrollarse de manera más personalizada y las consultas con los docentes encuentran respuestas inmediatas. Una realidad singular para un estudiante que eligió una carrera con pocos alumnos, escasos graduados y una demanda laboral que, según coinciden estudiantes y autoridades universitarias, sigue creciendo año tras año.
Una carrera con pocos alumnos desde hace años
El estudiante explicó que el plan de estudios está compuesto por 44 materias, incluyendo la tesis como trabajo final. Durante los primeros años, gran parte de las asignaturas son compartidas con otras ingenierías de la facultad.
"Principalmente, primer y segundo año son un ciclo básico que generalmente se usa con todas las otras ingenierías, como Ingeniería Civil, Química y Minas. La división se produce principalmente en tercer año, cuando aparecen las materias más específicas de la carrera", manifestó.
Es justamente en esa etapa cuando los grupos comienzan a reducirse considerablemente. En la actualidad, Joaquín quedó como único estudiante regular de cuarto año. Es justamente en esa etapa cuando los grupos comienzan a reducirse considerablemente. En la actualidad, Joaquín quedó como único estudiante regular de cuarto año.
Sin embargo, aclaró que la carrera continúa recibiendo alumnos. Según comentó, en tercer año todavía hay varios estudiantes cursando y en primer año ingresó un grupo reducido.
La situación también se refleja en la cantidad de egresados. El último graduado de Ingeniería en Metalurgia Extractiva obtuvo su título a fines de 2025. Antes de ese caso, habían transcurrido más de dos años sin nuevos ingenieros recibidos en la especialidad.
Una profesión con trabajo y salarios competitivos
La baja matrícula contrasta con las oportunidades laborales que ofrece Ingeniería en Metalurgia Extractiva. "Es una buena carrera que nos brinda muchas oportunidades y tiene muy buena salida laboral", destacó Joaquín. La especialidad está estrechamente vinculada a la actividad minera, uno de los sectores con mayor proyección en San Juan debido al desarrollo de proyectos relacionados con el cobre y otros minerales estratégicos.
De acuerdo con fuentes oficiales de la UNSJ consultadas por este diario, los ingenieros metalúrgicos extractivos y los ingenieros en minas figuran entre los profesionales mejor remunerados del sector. Actualmente, un ingeniero junior que se incorpora a proyectos mineros puede percibir un salario bruto cercano a los 3,5 millones de pesos mensuales.
En los últimos años, la Facultad de Ingeniería advirtió sobre un fenómeno que impacta directamente en la cantidad de egresados. Muchas empresas buscan estudiantes avanzados incluso antes de que concluyan la carrera. Esa demanda laboral temprana ha sido señalada como una de las causas que explican la baja cantidad de graduados.
Durante 2025, autoridades de la unidad académica explicaron que compañías mineras, especialmente de la Patagonia, suelen incorporar alumnos que están próximos a terminar sus estudios. En numerosos casos, la inserción laboral provoca que los estudiantes posterguen materias, demoren la tesis o directamente abandonen la carrera antes de obtener el título.
La carrera que busca reinventarse
La carrera también atraviesa un proceso de cambios académicos impulsado por la Facultad de Ingeniería. Además, Ingeniería en Metalurgia Extractiva tiene la particularidad de ser la única carrera con esa denominación en toda Argentina. Esa condición, aunque la vuelve singular, también generó dificultades para su acreditación ante la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), debido a la ausencia de programas similares que permitan establecer parámetros de comparación.
Por ese motivo, la facultad trabaja desde hace varios años en una reconversión del plan de estudios para transformarla en Ingeniería en Metalurgia, una carrera que sí existe en otras universidades del país. La propuesta apunta a ampliar el perfil profesional de los futuros egresados incorporando mayores contenidos relacionados con la siderurgia, la pirometalurgia y otros procesos industriales. De esa manera, los graduados no sólo podrían desempeñarse en la minería, sino también en sectores como las caleras y la industria del acero.