El secretario general de La Bancaria San Juan, Waldo Gutiérrez, confirmó que desde la asunción de Javier Milei a la presidencia están detectando casos de hostigamiento y mobbing en las distintas entidades bancarias que operan en la provincia. Estas situaciones están siendo seguidas desde cerca por parte del gremio, ya que algunas de ellas no pueden denunciarse, pero terminan presionando al trabajador para que deje renuncie.
En comunicación con Tiempo de San Juan, Gutiérrez precisó que hay un elevado grado de desconsideración para con los trabajadores. “Hacen que el miedo sea fundamental para amedrentar a los compañeros, donde hay actitudes de destrato, de maltrato, de mobbing”, detalló.
Y continuó: “No se producen despidos, pero si hay un hostigamiento al trabajador. Lo vuelven loco. Hemos tenido intervención y hay trabajadores que han dejado sus puestos porque ya no daban más. Hemos tratado de sostener las fuentes laborales, pero cuando juega lo emocional, lo psíquico, terminas tomando decisiones al nivel de esa problemática, dejando el trabajo”.
El titular de La Bancaria señaló que se han registrado renuncias en lo que va del año, aunque no precisó la cantidad de trabajadores que terminan renunciando o llegando a diversos acuerdos por las empresas, como retiros voluntarios, para no perder los años trabajados.
“Han dejado entrever ellos que están disponiendo conforme al condicionamiento del gobierno libertario. Mientras tanto, hay que recordarles que están sujetos a convenios colectivos y las leyes que regulan la actividad de los trabajadores. Pese a ello hay un abuso a esta parte donde el miedo incumbe en todo el ámbito laboral”, reflexionó Gutiérrez.
¿Qué es mobbing?
En el ambiente laboral, las situaciones de acoso se denominan mobbing. Es decir, el empleador tiene acciones hacia el trabajador donde prima la violencia psicológica, acompañadas de humillaciones. A veces incluso hay un abuso de parte físico como sexual.
Esta actitud puede ser llevada adelante tanto por compañeros de trabajo como empleados de un grado superior a la víctima, como también de parte de los jefes.
Generalmente lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.