A bastones, con un aceite a punto y no más de 10 minutos sumergidas, las claves de los expertos sanjuaninos para hacer las mejores papás fritas. El 20 de agosto se celebró a nivel mundial este día único y elegido por todos para darse un gustito.
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SUSCRIBITEA bastones, con un aceite a punto y no más de 10 minutos sumergidas, las claves de los expertos sanjuaninos para hacer las mejores papás fritas. El 20 de agosto se celebró a nivel mundial este día único y elegido por todos para darse un gustito.
En primera instancia, Tiempo de San Juan visito el puesto gastronómico de Alejandra Putruelle, quien todas las noches se pone el delantal de 'Los de la Ale' y atiende al público en calle España y San Luis.
Mientras encendía los motores de los panchitos contó que las papas fritas son las que siempre salen y las que sacan el hambre de paso.
"Nuestra máquina tiene una capacidad de 22 litros de aceite y la temperatura tiene que estar a punto en unos 100 o 120 grados. Usamos la papa bastón chato y es la que hacemos dorada y crocante. También está el corte grueso y uno más finito".
Por su parte, el que nos recibió en su casa de Santa Lucia fue Erik Zubiete. Él se egresó de chef profesional y actualmente estudia comunicación social a la par de su emprendimiento gastronómico. Su lugar en el mundo es la cocina y si bien explica que la papa frita es una tarea fácil de hacer, requiere algún que otro tips para servirla perfecta, crocante y que el comensal se quede a gusto.
"El aceite va a depender mucho de la cara de la papa frita. El corte tiene que ser el mismo al igual que los tamaños. También es muy importante que no se revuelvan porque la papa desprende almidón y queda blandita y no crocante que sería lo ideal".
Si bien no hay datos certeros que apunten a un creado específico, Francia y Bélgica quisieron tomar la posta de esto.
Los franceses son los más confiados en que este plato sencillo y elegido por todos, les pertenece. Esto remota a fines del siglo XVIII en pleno corazón de París. Allí se instalaron algunos vendedores de papas fritas que las elaboraban a la vista de todos dentro de braseros y sartenes. Cocinaban sólo con aceite.
Sin dar un paso atrás y demostrando que las primeras papas fritas fueron hechas en Bélgica, confesaron que esta preparación se divide en dos: cocinarlas en aceite y luego con grasa animal.
Si bien es una disputa que se mantiene hasta la actualidad, nadie le da mucha importancia al origen si no que se disfrutan en todas partes del mundo y suelen ser de paso o para acompañar un plato.
Todos eligen los aderezos, como mayonesa, kétchup, mostaza, entre otros... Aunque también resulta ser un buen acompañante de la milanesa o de una hamburguesa.
Las papas tienen su forma y el toque especial que le dé cada experto o inexperto de la cocina. Pero existe también la llamada noisette, rejilla, españolas, rústicas o crinkle.
