Un operativo de prevención vial derivó este sábado en el corte preventivo de la Ruta Nacional 40, a la altura del departamento Ullum, como consecuencia de una bajada de creciente que dejó agua y sedimentos sobre la calzada, generando condiciones peligrosas para la circulación.
El hecho ocurrió alrededor de las 20:30, en el kilómetro 3508 de la RN 40, cuando personal motorizado del Escuadrón 66 San Juan de Gendarmería Nacional detectó la presencia de un caudal moderado de agua acompañado por material de arrastre que cubría parte de la traza.
De acuerdo al parte oficial, si bien no se registraron daños ni erosiones sobre el pavimento, la acumulación de sedimentos representaba un riesgo para los conductores, motivo por el cual se decidió interrumpir el tránsito de manera preventiva.
En el operativo trabajaron en conjunto efectivos de Gendarmería Nacional, la Dirección Nacional de Vialidad San Juan y la Sección Seguridad Vial Circunvalación San Juan. Además, se dio aviso a las patrullas que operan en zonas cercanas para reforzar las tareas de control y prevención.
Las autoridades recomendaron evitar el sector afectado y mantenerse informados a través de los canales oficiales, hasta que se evalúe el estado de la calzada y se determine la reapertura segura del tránsito.
Ruta 149: tránsito habilitado con precaución entre Calingasta y Barreal
En paralelo, personal de Vialidad Nacional, junto a efectivos de la Policía de San Juan y Gendarmería Nacional, desplegó un operativo de monitoreo sobre la Ruta Nacional 149, en el tramo que conecta Calingasta con Barreal, tras una bajada de creciente registrada durante la jornada del sábado.
El fenómeno se produjo como consecuencia de las intensas lluvias en la zona, especialmente en sectores cercanos al cerro Alcázar y en los badenes de Hilario y Colón. Según el reporte oficial, la ruta permanece transitable, aunque se solicitó extremar las precauciones.
Desde los organismos de seguridad pidieron circular a baja velocidad, respetar las indicaciones del personal apostado en el lugar y mantener la calma, mientras continúan las tareas de despeje y el seguimiento permanente ante la posibilidad de nuevas crecidas.