Durante los primeros días de funcionamiento de las Colonias de Verano gratuitas en San Juan, los equipos interdisciplinarios del Ministerio de Familia que trabajan para ayudar a los chicos y a generar trabajos psicosocial de contención. Cada situación es abordada de manera inmediata mediante la intervención de profesionales y la articulación con las familias y otros organismos de salud, indicaron desde el organismo. Cabe recordar, que la actividad contiene a alrededor de 25 participantes en 92 predios distribuidos en toda la provincia.
Ante cada caso detectado, se activan protocolos de acompañamiento, derivación y seguimiento, con la participación de psicólogas, licenciados en Trabajo Social y psicopedagogos.
Las Colonias de Verano, coordinadas por la Dirección de Emergencia y Políticas Alimentarias del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, no sólo están pensadas como espacios recreativos. Entre sus objetivos también se encuentra el fortalecimiento de la personalidad de los participantes, el cuidado de la salud mental, la promoción de la inclusión y la convivencia sana, y la protección integral de los derechos de niños, niñas, personas mayores y personas con discapacidad.
En ese marco, la intervención de los equipos psicosociales resulta clave. Cada departamento cuenta con un equipo interdisciplinario que recorre diariamente los predios y trabaja de manera articulada con coordinadores, profesores y monitores. La tarea consiste en observar conductas, realizar escucha activa y detectar señales de alerta, como dificultades de integración, crisis emocionales, miedos persistentes u otras manifestaciones que requieran atención.
Para la edición 2026, además de psicólogos y trabajadores sociales, se incorporó a psicopedagogos al staff técnico, con el objetivo de sumar nuevas miradas y herramientas para el abordaje de problemáticas complejas. Si bien los profesionales no realizan diagnósticos ni tratamientos dentro de las colonias, sí orientan a las familias y realizan derivaciones oportunas a organismos competentes.
La detección temprana también se apoya en la información brindada por padres y tutores al momento de la inscripción, a través de fichas con antecedentes personales, patologías preexistentes o tratamientos en curso. Sin embargo, desde los equipos remarcan que la observación cotidiana y el vínculo con los chicos son fundamentales para identificar situaciones que no siempre están explicitadas.
“Las profesionales han podido detectar y abordar estas situaciones a través de talleres y actividades grupales, donde surgieron casos de depresión y otras problemáticas emocionales”, explicaron. El objetivo, subrayan, es acompañar a las familias, prevenir escenarios de mayor riesgo y garantizar que las Colonias de Verano sean espacios seguros, inclusivos y de contención.