“Perdido por perdido, todos arriba”, reza una vieja sentencia futbolera. Y uno juega ahí todas las chances de un empate agónico, un triunfo milagroso, a riesgo de comerse una goleada peor.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE“Perdido por perdido, todos arriba”, reza una vieja sentencia futbolera. Y uno juega ahí todas las chances de un empate agónico, un triunfo milagroso, a riesgo de comerse una goleada peor.
Perdido por perdido, todos arriba, habrá pensado Matías Kulfas, cuando presentía sus minutos contados en el Gabinete nacional, y decidió usar el “off” (declaraciones para publicar, pero en las que se mantiene reserva de identidad) con Infobae, La Nación y Jorge Lanata para ensuciar a Cristina Kirchner y sus dirigentes allegados que trabajan en energía, acusándolos de un delito de corrupción: armar una licitación a la medida de una empresa (Techint), razón por la cual se demoraba la iniciación del gasoducto Néstor Kirchner.
Pero no hubo ni empate agónico ni triunfo milagroso. Más bien, el resultado se mantuvo y Kulfas se fue del partido con goleada en contra.
Tras sus dichos, y el contenido de su interminable carta de renuncia (14 páginas), replicados profusamente por distintos medios, y tomado por la oposición política como carne de denuncia penal, el ex ministro fue citado por la Justicia, corporizada en este caso en el juez Rafecas y el fiscal Carlos Stornelli.
“No me consta que haya delito”, le dijo Kulfas a Rafecas, y sobre la licitación “a medida”, se limitó a contradecirse al admitir que "la adjudicación a Techint está justificada en la premura por realizar la obra".
La versión de Kulfas ya había sido desmentida por ENARSA, por otra fabricante de chapa laminada que había reconocido que no estaba en condiciones de producir los insumos necesarios para el gasoducto, y hasta por otros periodistas, opositores pero informados, como Carlos Pagni, que criticaron a los cambiemitas que habían peregrinado a Comodoro Py por “hacer una denuncia penal con los tuits del sábado, sin leer los diarios del domingo”, poblados de desmentidas.
La oposición, que hace pocas horas canonizaba a Kulfas, ahora le pide la hoguera por hereje.
El ex diputado mendocino Luis Petri, en sus redes sociales, mostró su indignación: “Lo de Kulfas es gravísimo, si existió corrupción, ahora la niega y por tanto la encubre y si no existió corrupción sembró irresponsablemente un manto de sospechas que pone en peligro una obra energética vital para el país”.
El verborrágico diputado macrista Fernando Iglesias hizo lo suyo: “Una denuncia carente de consistencia técnica cuyo único efecto será paralizar el gasoducto. ¡Truchos hasta para las denuncias! “
Otros dirigentes y militantes opositores recorrieron el mismo camino que los preopinantes:
video