En un fallo dictado este 26 de febrero, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal resolvió hacer lugar parcialmente al recurso de la defensa de Juan Carlos Yannello. En el juicio intervino la abogada Sandra Leveque y, tras la condena, ella presentó el recurso que ahora tuvo resolución. La letrada dejó el cargo de defensora porque asumió como defensora oficial y su puesto de abogado particular fue ocupado por el hijo de Yanello.
El ex funcionario judicial había sido condenado en 2023 por el Tribunal Oral Federal de San Juan a la pena de prisión perpetua. Se lo consideró "coautor funcional" de crímenes atroces, incluyendo 13 homicidios agravados y 50 casos de tormentos. Sin embargo, el tribunal superior —con el voto de los jueces Juan Carlos Gemignani y Carlos Alberto Mahiques— decidió anular esa sentencia.
Los magistrados consideraron que la conducta de Yannello no puede calificarse como una coautoría de los asesinatos y torturas. En su lugar, decidieron encuadrar su responsabilidad como autor del delito de omisión de promover la persecución penal, previsto en el artículo 274 del Código Penal.
Esta decisión implica un giro drástico para el condenado. Al cambiar la calificación legal, el expediente debe regresar al tribunal de origen en San Juan para que los jueces fijen un nuevo monto de pena.
La mayoría de la Sala III sostuvo que, aunque la actuación de Yannello como secretario y luego fiscal facilitó la impunidad del aparato represivo al no investigar las denuncias, sus fallas no alcanzan para condenarlo por los homicidios mismos.
Para los jueces, su responsabilidad radica en haber incumplido su deber como funcionario público de investigar los delitos que conocía.
Torturas "frente a sus narices"
Pese a la rebaja, la sentencia de Casación ratificó el horror de los hechos probados. Los jueces recordaron casos como el de Carlos Ricardo Domínguez, quien declaró en el juicio haber sido llevado ante Yannello tras sufrir la amputación de un dedo por torturas y con sangre visible en su cabello.
Según el testimonio, Yannello no solo no investigó, sino que respondió con preguntas capciosas sobre armas. Este punto fue el eje del voto en contra del juez Mariano Borinsky, quien se opuso a la rebaja de la condena. Borinsky argumentó que, ante la enorme cantidad de denuncias de torturas que pasaron por sus manos, resulta "irrazonable suponer que no conocía lo que estaba ocurriendo frente a sus narices".
Para el juez disidente, la omisión sistemática de investigar convirtió al ex fiscal en una pieza fundamental que garantizó que los militares siguieran matando y torturando con total libertad.
Próximos pasos
Con esta resolución, el Tribunal Oral Federal de San Juan deberá dictar una nueva sentencia bajo la figura de "omisión de persecución", lo que abre la puerta a una condena mucho más leve que la perpetua. Por el momento, las partes han realizado la reserva del caso federal, lo que indica que la discusión final sobre la condena de Yannello podría terminar en la Corte Suprema de Justicia de la Nación