Las cámaras de televisión y los titulares de los diarios estuvieron muy enfocados en la feroz pelea política en Rawson entre el intendente Rubén García y los concejales del giojismo. No es para menos. Hubo hasta una interpelación al jefe comunal. Un hecho bastante extraño en el ambiente, al menos en últimos años. Pero en esa maraña de acontecimientos, de idas y vueltas, ataques y contrataques, se perdió el eje de la cuestión: ¿Quién será el candidato del espacio Lealtad Justicialista en el departamento? Se entiende que por los años que condujo el municipio, la fuerza que lidera el diputado nacional José Luis Gioja es una de las principales competidoras con chance de quedarse nuevamente con el sillón municipal. La sucesión se desató con figuras variadas.
Hay que remontarse a 2019 para entender la génesis de la situación actual en Rawson. Es un tembladeral institucional forjado por el enfrentamiento entre el jefe comunal y los ediles que responden al presidente del Concejo Deliberante, Juan Carlos Salvadó, que a su vez sigue los lineamientos del ex intendente y actual diputado local, Juan Carlos Gioja. Empezó durante la campaña. El candidato de la militancia era Salvadó, pero los hermanos Gioja se volcaron a la figura del entonces secretario de Obras de la municipalidad, Rubén García. En conjunto, lo instalaron y hasta pintaron de kirchnerista con videos de Axel Kicillof en los actos.
La estrategia electoral funcionó. García se midió en primarias contra el aspirante del uñaquismo, Pablo García Nieto. Ganó. Luego se impuso en las generales por buena diferencia y se quedó con el sillón municipal. Pero todo obispo quiere ser Papa. Eso ocurrió durante los primeros meses del 2020. Después de la interna peronista -en la que Sergio Uñac vapuleó al giojismo con el 70% de los votos de afiliados-, García inició la separación con sus viejos aliados e impulsores. Tomó el timón del barco hasta principios del 2021, cuando fue intervenido quirúrgicamente de una afección coronaria en Buenos Aires. Salvadó, en su rol de intendente interino, llamó al Sindicato Unión de Obreros y Empleados Municipales (Suoem) a paritarias y arregló una actualización salarial.
Naturalmente, desde el entorno del jefe comunal lo interpretaron como un ataque. Generó zozobra que fue canalizada a través del secretario de Gobierno -ahora ex y militando en el massismo- Elías Robert. Hubo versiones cruzadas, trascendidos periodísticos, la irrupción del Suoem como un agente de presión. A tal punto llegó la algidez, que García hizo cambios en el Gabinete para "oxigenar" y dar una imagen de "relanzamiento" sin algunos funcionarios del giojismo. Sirvió para terminar de quebrar las relaciones. El intendente se refugió en la imagen del Gobernador. Uñac lo recibió en Casa de Gobierno y luego asistió a un multitudinario acto en el club Unión de Villa Krause. Fue el último espaldarazo que tuvo desde arriba.
Más tarde, los hechos se precipitaron. Ya en 2022, el giojismo organizó una embestida contra el intendente desde el Concejo, donde tiene mayoría, pues le responden ocho de los doce ediles, y los cuatro restantes ingresaron por el Pro, es decir que son opositores desde el principio. Lo primero fue tantear los ánimos en la municipalidad y el órgano deliberativo. Hubo pasilleo con el borrador de un pedido de juicio político. Inicialmente, lo negaron, pero este medio accedió al escrito.
Según fundamentaron en octubre de este año, el pedido estaba motivado por el incumplimiento de Rubén García de una ordenanza al "no confeccionar el organigrama municipal" y que no comunicara el listado de empleados que pasaron a planta permanente. También porque el intendente tomó la atribución de reducirse el sueldo y por la polémica compra de talonarios que hizo Elías Robert -hoy candidato del Frente Renovador-, a la empresa de su propia madre. No cuajó en el ambiente político. De modo que tomaron otro camino: la interpelación. El comunero exigió la anulación, habló de "avasallamiento a las garantías constitucionales". Pero se presentó. El 2 de noviembre, compareció ante del Concejo y llevó un largo informe que, sin embargo, no dejó conforme a los ediles.
De acuerdo admitieron fuentes de Lealtad Justicialista y del Pro, la idea es continuar con la interpelación hasta agotar las respuestas. Un ejemplo claro es la construcción de nichos en el cementerio departamental. García informó que no hubo irregularidades. Pero desde la oposición desconfían. "Vamos a ir a contar nicho por nicho si es necesario", graficó una fuente. "Vamos a seguir con la línea formal, vamos a indagar sobre los temas que no respondió bien, temas concretos que para muchos no cuadraban", dijeron. Otros, del lado del macrismo, son más cautos. "Ellos -por el giojismo- proponen un informe de informe con temas que García no respondió bien, pero no está claro qué se puede hacer, no hay un poder de fuego real para hacer un cambio", indicaron, al tiempo que informaron que no acompañarán un juicio político porque es "ordenarles la interna".
Entretanto, las movidas electorales están al rojo vivo en el seno giojista. Las piezas empezaron a moverse y a configurar posibles candidatos. Lo primero que respondieron desde Lealtad Justicialista es que "no hay un nombre" definido, pero sí varios aspirantes que son tomados en serio. Si bien dijeron que "cualquiera de los ocho concejales" puede ser, eso no es real. Por el contrario, se circunscribe a tres dirigentes: Juan Carlos Salvadó, Romina Ríos y Fabián Olguín. Cada uno tiene su por qué. En el caso de Olguín, desde su entorno manifestaron que tiene ganas de jugar, y fue uno de los alfiles que con mayor vehemencia impulsó la interpelación e impulsa el juicio político al intendente. Por el lado de Ríos, es una militante de larga trayectoria, afín a los hermanos Gioja desde el minuto uno. Dirige la Escuela de Formación Política Néstor Kirchner desde 2013. También fue coordinadora del Cic de Villa Krause del 2011 al 2019.
No obstante, ambos están cuadrados bajo el mando de Salvadó, que es el más respetado de los eventuales candidatos. Como se mencionó, ya sonó en 2019. De hecho, en ese entonces un grupo de militantes activos habló directamente con Juan Carlos Gioja para pedirle que lo apoye. Ahora están dispuestos a hacer lo mismo. "Maneja la agenda política. Es el que organizaba los mega eventos en el camping del Cesap. Los ediles creen en su liderazgo", manifestaron. Pero quizá quede otra vez en el tintero porque desde la cúpula giojista también lanzaron el nombre del ex intendente Gioja. "Es innegable que Juan Carlos hará lo que mejor responda a la estrategia para ganar", sentenciaron. Esto es porque en ocasiones anteriores, Gioja había reiterado que estaba enfocado "en el armado provincial".
En Lealtad consideraron que el apellido en la boleta suma. Sobre todo, en el casi seguro caso que José Luis Gioja vaya como candidato a gobernador. "Sería un Gioja-Gioja bastante interesante", comentaron. Pese a eso, los armadores barajan la posibilidad de una sorpresa, un hombre que viene de afuera de la política y es considerado un "ídolo popular" sanjuanino. Se trata de Roberto Sosa, más conocido como el "Yeyo". El cuartetero pasó de Juntos por el Cambio al uñaquismo y ahora al giojismo. Acompaña al ex gobernador en los actos de Rawson y de otros departamentos. Obviamente, canta, presenta y pone el color. Es una figura para analizar porque también puede posicionarse en el ámbito provincial, ya sea ejecutivo o legislativo.
¿Posibilidad de acuerdo con Rubén García? No lo creen. "Mordió la mano que le dio de comer", resumieron al respecto. Además, dijeron que buscó refugio en Casa de Gobierno y le pusieron otros seis candidatos más. "Flaco favor", comentaron.