Javier Milei, invitado por Viviana Canosa a su show televisivo del canal América, sorprendió con otra declaración inclasificable. Ya no la venta de órganos como cualquier mercancía, o la libre portación de armas, sino la mudanza de una de las sedes diplomáticas argentinas en el exterior, una embajada.
“Si yo soy presidente, les voy a contar algo, la embajada argentina en Israel la mudo de Tel Aviv a Jerusalén”, disparó, impertérrito.
https://twitter.com/tiempodesanjuan/status/1540483654111166464
“¿Sabés por qué? Porque cuando el uno (dios) le hizo romper las tablas de la ley, las primeras, a Moshe, a Moisés, la primera palabra que pronunció, ¿cuál fue? Jerusalén”, señaló el libertario.
moises.jpg
Moises, con las Tablas de la Ley
Y por si la palabra del hombre que fue capaz de liberar al pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto no fuera suficiente, agregó: “Y sabes qué, fue la capital que eligió el Rey David. Por lo tanto, si yo soy presidente anoten esto, voy a llevar la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén”.
Estas ofrendas al patriarca hebreo, y al vencedor de Goliath, por inocentes o disparatadas que parezcan, podrían sumir a la Argentina en un verdadero infierno.
1366_2000.jpg
David, vencedor del gigante Goliath
Lo que el liberal del Pentateuco refiere es trasladar la embajada a una ciudad en disputa en la que tienen intereses y posiciones irreconciliables las tres religiones monoteístas de la humanidad: el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Milei pretende que Argentina lleve su embajada en Israel a una ciudad que en 1988 fue declarada por Consejo Nacional Palestino como la capital de su Estado, decisión refrendada en 2022 por la Autoridad Nacional Palestina.
Mudar la embajada allí sería reconocer los derechos de Israel, negar los de los palestinos, y entrar a formar parte de uno de los conflictos entre pueblos más antiguo del mundo, del que no se avizora una solución pacífica por los próximos milenios.
Sin embargo, deteniendo un poco la mirada sobre la propuesta, se advierte un mínimo grado de razón.
Dos mandatarios (entre 5 naciones de todo el mundo) que tomaron una decisión semejante fueron dirigentes con los que Milei podría, de llegar a un lugar de poder, estrechar filas sin inconvenientes: el capitán Jair Bolsonaro, presidente de Brasil (abrió su oficina comercial y confirmó la intención de trasladar la embajada) y el magnate Donald Trump, ex POTUS (President Of The United States).