Javier Milei tiene un pasado futbolero, y bastante relevante. Como jugador de fútbol defendió los tres palos de uno de los grandes de la historia del fútbol nacional: Chacharita. Pero a pesar de su pasado de deportista funebrero, su corazón era azul y oro.
Así lo confesó en una entrevista, cuando le consultaron de que cuadro era. Su lealtad al Xeneixe habría terminado cuando el club, entonces de sus amores, contrató a Fernando Gago, lo que el economista consideró un acto “populista”
Entonces, ¿desempolvó la de Chacharita?, ¿se calzó la de Vélez?, ¿lució la albimarrón de Platense? De ninguna manera. En modo Milei, el cambio fue a todo o nada y el libertario se hizo hincha de River.
"Incluso en la final de Madrid, estuve del lado de Boca, pero cuando entró Fernando Gago, quien fue otro acto de populismo, cambié mi preferencia y comencé a hinchar por River", confesó Milei.
"Tengo bastante con vivir en un país populista como para ser hincha de un equipo que también tomaba decisiones populistas", remató el dirigente que, a falta del Banco Central, sí dinamitó un axioma clave en la vida de los argentinos: uno se muere hincha del club del que nace hincha.