Las marchas y movilizaciones de docentes y estatales jujeños obligaron al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, a prometer la derogación del polémico decreto con el que criminaliza la protesta social.
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SUSCRIBITELas marchas y movilizaciones de docentes y estatales jujeños obligaron al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, a prometer la derogación del polémico decreto con el que criminaliza la protesta social.
Morales condicionó la promesa a que se ponga fin a las marchas y medidas de fuerzas que ya llevan más de una semana (los docentes cumplen nueve días de paro), con marcha de antorcha incluida en las que participaron casi 50.000 jujeños.
“Me comprometo a derogar ese decreto, ahora le pido a los docentes que vuelvan a trabajar porque no vamos a negociar con gremios que estén en medio del conflicto”, apuntó el mandatario.
Morales advirtió, además, que se no volver a sus trabajos, los estatales en huelga serán castigados con el descuento de salario.
“Si mañana no vuelven al trabajo le vamos a descontar todos los días de huelga y le vamos a descontar el presentismo que está cerca de los 20 mil pesos”, aseguró en conferencia de prensa.
Además del rechazo al decreto provincial 8464, “inconstitucional” señalaron desde la oposición, ya que criminaliza la protesta social garantizada en el artículo 14 de la Constitución Nacional (derecho de “peticionar a las autoridades”), las protestas apuntan a la reforma constitucional impulsada por Morales.
Esta reforma, a la que Morales no renunció, va a “prohibir el corte de ruta y calles que es un delito, lo anuncié el año pasado, de modo tal que la reforma de Constitución se va a empezar a votar mañana”, disparó.
La reforma es también rechazada por comunidades indígenas, que sostienen que no se las protege contra el boom del litio, que terminaría afectando los recursos naturales y sus propios medios de vida.
Morales acusó de la movilizaciones a “la izquierda, el kirchnerismo y Milagro Sala, quienes quieren generar violencia”, y los calificó como “una facción minoritaria no puede arrogarse la decisión del pueblo”.
