Walberto Allende terminará este 10 de diciembre sus ocho años como diputado nacional, tras haber ingresado en 2017 y renovado en 2021. En una entrevista mano a mano con Tiempo de San Juan, el dirigente nuevejulino repasó un período legislativo atravesado por crisis internas en el peronismo, votaciones polémicas, disputas federales y debates que marcaron la agenda nacional. También habló sobre los sanjuaninos que seguirán representando a la provincia en el Congreso y describió el desafío que enfrenta el Partido Justicialista (PJ) tras perder la gobernación de San Juan después de dos décadas, en el 2023.
“Fueron años muy distintos”, resumió, al referirse al primer tramo de mandato con Alberto Fernández como presidente, la pandemia y las tensiones dentro del propio oficialismo. Recordó especialmente el debate de la Ley del Aborto, aprobada en el 2020. “Fue un proyecto muy polémico. Yo no estuve de acuerdo ni con la iniciativa ni con el fuerte apoyo que le dio el presidente. Dividió mucho la opinión dentro del bloque y dividió a la sociedad. Nos alejó de sectores que históricamente eran afines, como la Iglesia Católica y los evangélicos”. Para él, la discusión llegó “en un contexto de pandemia que profundizó las grietas”.
También mencionó otras batallas legislativas que marcaron su paso por la Cámara baja, como la oposición a la ley de humedales “porque iba a atentar contra distintas actividades económicas”, y el duro trabajo territorial y parlamentario para ampliar el régimen de zonas frías, que permitió que San Juan accediera al subsidio del gas en 2021. “Logramos sumar casi tres millones de nuevos usuarios en el país y particularmente beneficiamos a toda la provincia. Este gobierno ya va por la cuarta o quinta vez intentando eliminarlo”, cuestionó.
Su rol como presidente de la Comisión de Minería fue uno de los ejes de su gestión. “No ha sido fácil, pero trabajamos mucho para que sectores que antes tenían una opinión distinta sobre la minería empezaran a mirarla de otra manera. El mundo necesita los minerales que nosotros tenemos”, sostuvo. Destacó que el gobierno nacional actual le dio un impulso que no había existido antes: “La ley de inversiones mineras fue importante, pero faltaba algo más. El RIGI vino a complementar, lo pone más competitivo frente a países como Chile o Perú”.
Sobre ese punto, Allende volvió sobre una de sus decisiones más controvertidas dentro del PJ: su apoyo al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, pese al rechazo del peronismo nacional y a que el senador Sergio Uñac votó en contra. “Hubo algunas voces en desacuerdo, pero con Coqui y Fabiola lo conversamos. Decidimos pensando en lo que fue tradicionalmente la mirada del justicialismo sanjuanino sobre la actividad minera. Votamos pensando en los grandes proyectos que se pueden desarrollar en la provincia”, explicó. Aseguró que Uñac les dio libertad de acción y que no hubo un conflicto mayor: “Rechazamos la ley Bases porque no estábamos de acuerdo con varios puntos, pero creíamos necesario acompañar el capítulo minero”.
Antes de irse, evaluó a quienes seguirán representando a San Juan en la Cámara de Diputados. Sobre Jorge “Coqui” Chica, sorprendió su valoración: “Me ha sorprendido la rapidez con la que se adaptó al Congreso. Estamos ante la posibilidad cierta de un dirigente muy importante. Tiene una proyección enorme”. También habló del diputado electo Cristian Andino: “Tiene más experiencia ejecutiva y una enorme capacidad. Creo que entre los dos harán una buena dupla”.
En lo personal, Allende se mostró agradecido por el camino recorrido: “Nunca pensé llegar a estos lugares. Empecé como obrero en la municipalidad en 1981. Ser dos veces diputado nacional encabezando la lista es un honor inmenso”. Comentó además su rol internacional como vicepresidente de Parlamento por la Tolerancia y la Paz, una institución financiada por Emiratos Árabes, que lo llevó a representar a Argentina en países como Etiopía, Camboya y ante Naciones Unidas.
Pero también habló del futuro y del estado del peronismo sanjuanino. “El peronismo está en un proceso de reacomodamiento después de perder el gobierno tras 20 años. La unidad hoy no es una opción, es una obligación. Pero además necesitamos renovar las propuestas. Hay sectores a los que ya no llegamos”, diagnosticó. Fue crítico del discurso tradicional del PJ: “Hay cosas que quedaron viejas. En algunas cuestiones aparecemos antiguos. La política cambió profundamente y tenemos que aggiornarnos”.
Reivindicó su identidad peronista tradicional y marcó distancia con Cristina Fernández de Kirchner: “Reconozco el trabajo que se hizo en la gestión de Néstor y Cristina, pero yo me identifico con el peronismo clásico. No estaba de acuerdo con que Cristina presidiera el PJ Nacional. No lograba unir al movimiento y lo estamos viendo”. Aun así, dijo haber tenido siempre libertad para expresar sus opiniones.
También dejó una autocrítica sobre la derrota de 2023: “Nos dedicamos mucho a gobernar y no a cuidar la política. Y la política sigue siendo contacto con la gente. Creo que fallamos ahí. La gente también espera que uno diga ‘en esto nos equivocamos’”.
De cara al 2027, consideró que el justicialismo deberá diferenciarse más claramente del modelo del gobernador Marcelo Orrego: “Hay que recuperar a ese sector que dejó de acompañarnos. San Juan nunca fue totalmente peronista; siempre hubo un segmento que iba y venía. Ahora eligió otra opción y tenemos que entender por qué”. Valoró, sin embargo, que Orrego tiene “orígenes peronistas” y que sostiene políticas como la defensa de la salud pública, la educación, la obra pública y el transporte: “Eso explica ciertas continuidades, pero también nos obliga a repensarnos si queremos volver a ser gobierno”.
Al despedirse del Congreso, Allende asegura que no se retira de la política. “Lo que se pueda aportar, lo aportaremos. La experiencia sirve, sobre todo cuando se atraviesan momentos difíciles como los de ahora. Siempre he sido un peronista conciliador y eso es lo que hace falta hoy”, afirmó