El canciller argentino, Pablo Quirno, rechazó de forma categórica las acusaciones del expresidente boliviano Evo Morales, quien denunció que la gestión de Javier Milei habría enviado aviones Hércules cargados con gas lacrimógeno y elementos de represión para colaborar con el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Quirno calificó estas afirmaciones como "absolutamente falsas" y sostuvo que forman parte de una "campaña de desinformación y desestabilización".
La desmentida oficial
Según el canciller, los vuelos realizados por aviones de la Fuerza Aérea Argentina tuvieron fines "exclusivamente logísticos y humanitarios". Quirno precisó que la asistencia fue solicitada formalmente por el Gobierno de Bolivia la semana pasada con el objetivo de garantizar el abastecimiento de alimentos en La Paz, ciudad que se encuentra afectada por cortes de ruta y bloqueos de sectores opositores.
“La Argentina ha contribuido con un avión Hércules para transportar alimentos, que son alimentos bolivianos, para saltar los bloqueos que están haciendo quienes simpatizan con Evo Morales”, explicó el ministro en declaraciones radiales. Asimismo, negó rotundamente el traslado de fuerzas de seguridad, aclarando que en las aeronaves argentinas viaja exclusivamente tripulación nacional.
Tensión y acusaciones de "terrorismo de Estado"
La respuesta argentina surge en un contexto de alta conflictividad en el país vecino. El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, agradeció el respaldo del presidente Milei y arremetió contra Morales, a quien acusó de promover la sedición y el "terrorismo de Estado". Aramayo informó que el gobierno boliviano denunciará al exmandatario ante la OEA por su rol en las protestas que ya han dejado tres víctimas fatales debido a la imposibilidad de prestar asistencia humanitaria por los bloqueos.
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Fernando Aramayo, canciller boliviano
Apoyo regional
Desde el Palacio San Martín, Quirno vinculó las críticas de Morales con una reacción "virulenta" de sectores populistas que perdieron elecciones en la región. Además, destacó que Argentina forma parte de un bloque regional consolidado —junto a países como Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador y Perú, entre otros— que respalda la institucionalidad en Bolivia frente a lo que describen como una "estrategia desestabilizadora".
Actualmente, Bolivia atraviesa una profunda crisis política y económica. Las protestas, lideradas por mineros, campesinos y sectores afines a Morales (quien se encuentra prófugo y con órdenes de arresto), exigen la renuncia del presidente Paz Pereira en medio de denuncias por el costo de vida y la falta de combustible.