Ascensos en el Poder Judicial de San Juan: Baigorrí impulsa un sistema por "meritocracia" para terminar con el "amiguismo"
El Fiscal General plantea instalar un nuevo esquema de evaluación que incluye exámenes y criterios actitudinales, para que el Ministerio Público gane confianza social y garantice transparencia en sus cuadros.
Guillermo Baigorrí asumió el 19 de noviembre de 2025.
El Fiscal General de la Corte de Justicia de San Juan, Guillermo Baigorri, aseguró que comenzó a motorizar un cambio profundo en la estructura interna del Ministerio Público. Su objetivo es establecer un "pacto de confianza" con la sociedad, alejándose de las viejas prácticas de discrecionalidad en los ascensos para incorporar un sistema basado estrictamente en la capacidad y el desempeño de los fiscales.
La iniciativa, según explicó el jefe de los fiscales sanjuaninos en una entrevista en Radio Sarmiento, surge de la necesidad de profesionalizar el área y responder a la demanda de una justicia más eficiente y transparente. Baigorri afirmó que ya ha mantenido reuniones con el gremio y con "Confías", la institución que agrupa a fiscales y asesores, para diseñar un sistema de evaluación que rompa con la hegemonía de la antigüedad como único criterio de promoción.
Según explicó el funcionario, el sistema actual suele depender excesivamente de la recomendación de un jefe de oficina, lo que genera malestar y sospechas de arbitrariedad entre los trabajadores judiciales.
Baigorri argumentó de manera extensiva sobre la necesidad de incentivar la superación personal dentro del organismo: "Me pareció que era muy necesario generar un sistema de evaluación. Yo le propuse que podríamos diseñar un sistema de evaluación porque acá pareciera que el mérito solo tiene que ver con la antigüedad. Entonces, no es solo la antigüedad, sino tiene que tener en cuenta también la capacitación, la predisposición a determinadas cuestiones que hacen puntualmente al trabajo de todos los días. Yo estoy absolutamente de acuerdo con que se genere un plan de méritos para que de alguna manera haya casi hasta una previsibilidad en cuando vos tenés un orden de mérito, hay casi una previsibilidad de quiénes son los que van a tener ascenso y eso va a generar que todos los que estén más abajo en la lista de méritos se preocupen más para ascender, y de alguna manera no sea que asciendan solo los que hace mucho que no ascienden, pero que total están en una situación de comodidad".
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El sistema propuesto busca ser integral. El Fiscal General detalló que la evaluación será un "mix" que contemple diversos factores, desde la formación académica continua hasta la voluntad de adaptarse a los cambios institucionales. En este sentido, defendió su visión técnica y humana del proceso de selección. Analizó: "¿Cómo funciona hoy normalmente? cada uno en su área siempre hay un referente que es el que da una calificación de mérito. Entonces, cuando se produce una vacancia, el jefe de la oficina dice, "Mira, te pido que asciendas a Juancito, a Pedrito o a Laurita. Yo tuve una charla con CONFIAS y yo les dije para que no sea discrecional la cosa, porque inclusive yo puedo decir vamos a tomar una examen y hay algún chico que dice, 'mirá, por situaciones personales no puedo rendir el examen', listo, pero este año no pedís ascenso. Si vos no competís, no hay ningún problema. Pero no es solamente el examen, ni tampoco es solo el concepto del superior, ni tampoco es solo la antigüedad en el cargo sin ascenso o con ascenso. Yo creo que hay que hacer un mix y tener en cuenta lo actitudinal, hay que tener en cuenta la voluntad, la predisposición y obviamente la capacidad que está generando esa persona".
Agregó que "entonces, en función de eso, podemos tener un sistema más objetivo donde uno ya sabe que para el ascender de escribiente a escribiente mayor hay 10 chicos de los cuales hay tres o cuatro que se destacan. Entonces, bueno, si hay tres lugares de los tres, si no dos. Pero hay hay una una manera de que también todo el mundo sienta que no, ah, me dejaron afuera porque no me quiere el jefe. O si no, ah, acá se envió Juancito porque es hijo o sobrino o amigo de tal".
Uno de los puntos más sensibles de la reforma es el combate a la denominada "familia judicial", marcada por el peso de los apellidos por sobre la idoneidad. Baigorri remarcó que, bajo su gestión, la meritocracia será el gran igualador social dentro de la fiscalía, permitiendo que incluso aquellos con apellidos reconocidos deban revalidar su posición mediante el esfuerzo.
Al hablar sobre el peso de los vínculos familiares frente al desempeño, el Fiscal General sostuvo: "Si hay mérito no importa el apellido. Yo lo que quiero decir es que si vamos solo al requisito del mérito, el apellido está en segundo plano. Después, bueno, podremos discutir si verdaderamente tal o cual tiene mérito, pero si hay mérito, si verdaderamente hacemos un sistema de meritocracia y verdaderamente garantizamos que el orden de mérito refleja la meritocracia, entonces ahí no importa el apellido. Si el mejor tiene un apellido, no importa, merece el lugar, porque si no pasamos al otro extremo que porque tienen un apellido deben quedar siempre fuera".
El cronograma de aplicación está previsto para el segundo semestre del año, momento en el que habitualmente se analizan las vacantes producidas por jubilaciones, renuncias o fallecimientos, dijo el Fiscal General. Aunque Baigorri aclaró que esta iniciativa es propia del ámbito de la fiscalía, dejó abierta la puerta para que la Corte de Justicia pueda observar y eventualmente replicar este modelo de transparencia en otras oficinas judiciales. Por el momento, la fiscalía ya ha comenzado a solicitar listados de antecedentes y a poner a disposición capacitaciones que servirán como base para los futuros órdenes de mérito.