Alberto Fernández participó esta mañana en Entre Ríos de la inauguración del edificio nuevo de una escuela Técnica, la Nº 100 “Puerto nuevo”, y marcó un nuevo capítulo en la novela de la interna oficialista, esta vez en modo reconciliatorio.
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SUSCRIBITEAlberto Fernández participó esta mañana en Entre Ríos de la inauguración del edificio nuevo de una escuela Técnica, la Nº 100 “Puerto nuevo”, y marcó un nuevo capítulo en la novela de la interna oficialista, esta vez en modo reconciliatorio.
El Presidente, tras recordar la decisión de Cristina Kirchner y de Néstor Kirchner de “darle impulso” a la calidad educativa nacional, pidió “un aplauso” para la Vicepresidenta.
En las últimas horas, voceros de distintos sectores señalaron la labor infructuosa de Alberto para comunicarse con Cristina, quien no le levantaría el teléfono.
Los más arriesgados sostienen que ni siquiera el secretario de CFK, Mariano Cabral, contesta los mensajes que llegan desde la Rosada: “Les clava el visto”, dijo un referente del albertismo.
"Esta escuela empezó a construirse por la decisión de Cristina y si ella no hubiera tomado esa decisión, que es la misma que la mía de darle impulso a la educación y mejorar la calidad educativa, tal vez yo hoy no podría estar disfrutando de esta inauguración", apuntó el mandatario.
Alberto Fernández continúa llamando a la unidad, en medios de mensajes confusos. En una entrevista en El Destape, recalcó que, aunque el valore mucho a Cristina y a Máximo, “la presidencia de la Argentina no es colegiada. Las decisiones las toma el presidente”.
Esta frase apunta a la acusación de Máximo Kirchner en privado, y también en público, acerca de que Alberto Fernández toma las decisiones requiriendo sólo la opinión de su círculo áulico, sin consultar a las otras fuerzas de la coalición, especialmente al kirchnerismo, que es, indudablemente, el socio mayoritario del espacio, al menos en cuanto a los votos aportados para vencer a Mauricio Macri en 2019.
"Hace falta que nos unamos mucho, cuando estamos unidos todo es más fácil”, insistió el Presidente.
Y siguió con halagos a la gestión kirchnerista, de la que se volvió a considerar parte: "Cada computadora no es un gasto para el Estado, es una inversión porque nadie puede crecer y desarrollarse sin acceso a la tecnología. Nosotros, como Néstor, como Cristina y como yo, estamos decididos en materia educativa y de conocimiento",
Y retomó nuevamente el ruego por la concordia: "Ya discutimos mucho, ya nos diferenciamos mucho y ya nos peleamos mucho, la verdad, es que tanta pelea no le hace más fácil la vida a la gente".
"Es la hora de que, después de tanto dolor y tanta angustia, de tantas pérdidas como nos dejó la pandemia, es hora de que estemos más unidos que nunca", recalcó.
