Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa se reunieron este miércoles 23 de junio, en un encuentro que duró 4 horas y al que, promediándolo, ingresó Máximo Kirchner.
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SUSCRIBITECristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa se reunieron este miércoles 23 de junio, en un encuentro que duró 4 horas y al que, promediándolo, ingresó Máximo Kirchner.
El motivo del encuentro habría sigo la necesidad de la titular del Senado de dejar en claro su disgusto por la marcha del gobierno de Alberto Fernández y especialmente, el modo con el que el presidente lleva adelante su gestión.
Según trascendió, Cristina Kirchner está harta de Dylan, de las alusiones permanentes a Litto Nebbia (no por el músico, sino por lo que de liviano tienen los comentarios, en lugar de recurrir a citas políticas duras), de los almuerzos fuera de protocolo (como el que protagonizó el presidente con la artista plástica mendocina Florencia Aise), de la falta de agenda del titular del ejecutivo y de sus permanentes “distracciones”.
Tanto CFK como Massa, quién estuvo de acuerdo con todo lo expuesto por la ex presidenta, coincidieron en la necesidad de cambios en el gabinete nacional, pero también reconocieron que deben ser post elecciones, para no mostrar una imagen debilitada del gobierno.
En cuanto a la política electoral, Cristina ratificó su deseo de que sea Axel Kicillof el candidato a presidente por el espacio en 2023, y su hijo Máximo el que dispute la gobernación de Buenos Aires.
Massa aceptó de buen grado la candidatura bonaerense de Máximo, con quien ha construido una amistad personal y coincidencias políticas permanentes, pero le pidió que, en lo nacional, le habilite la PASO contra Kicillof.
CFK ya había recibido ese planteo de Sergio Massa en enero pasado, y no había respondido. Tras esta reunión, tampoco se conoció respuesta.
