Era el estreno de la presencialidad en la Cámara de Diputados de la Nación. Pero lo cierto es que el estreno quedó en stand-by. Es que los legisladores de Juntos por el Cambio decidieron no dar quórum evitando de ese modo que se tratara el proyecto de ley de etiquetado frontal de los alimentos. Esta decisión, que involucró los faltazos de los diputados Marcelo Orrego y Eduardo Cáceres, imposibilitó que los empleados de viñas de San Juan pudieran jubilarse a los 57 años. La iniciativa contaba con media sanción de la Cámara de Senadores, faltaba solo que los diputados le dieran el visto bueno.
El legislador sanjuanino Francisco Guevara se mostró indignado por la decisión de Orrego y Cáceres y dijo: "Que diputados sanjuaninos no se hayan presentado a votar, me duele y me sorprende. Se trata de una ley tan importante, que beneficia a 3.000 trabajadores de las viñas. No hubo legisladores de Juntos por el Cambio, había muchos escondidos en los pasillos, esperando ver si llegábamos al quórum para presentarse".
"Queda claro que Orrego y Cáceres no defienden los intereses de San Juan. Volvieron las sesiones presenciales y no dieron el debate"
Guevara informó que viajaron trabajadores de las viñas de San Juan para celebrar el momento histórico en el que obtuvieran la media sanción en Diputados. Para los empleados del sector era muy importante que se aprobara la ley por varias razones, pero fundamentalmente porque los trabajadores tienen una esperanza de vida de 65 años y actualmente se jubilan a esa edad. "Retirarse a los 57 años era una forma de premiar tan sacrificada labor", añadió Guevara.
Los datos sobre la esperanza de vida y afecciones con las que conviven los trabajadores de las viñas fueron ofrecidos por FOEVA, según indicó Guevara. "Es una lucha histórica, los empleados de las viñas arrancan a los 45 años con problemas de salud. La mayor cantidad de consultas es para áreas como traumatología y cardiología", añadió.
La vuelta a la presencialidad implica el pago de viajes a todos los legisladores de las provincias, implica gastos de viáticos que hace el Estado, entre otros esfuerzos más que pueden contabilizarse en pesos.
"Hay temas que no se pueden incluir en la campaña electoral, que no pueden ser manipuladas. Queda claro que Orrego y Cáceres no defienden los intereses de San Juan. Volvieron las sesiones presenciales y no dieron el debate", cerró.