Aniversario

A 74 años de las elecciones que cambiaron la historia argentina para siempre

Las urnas legitimaron el enorme poder de Juan Domingo Perón, construido a lo largo de los tres años anteriores en la Secretaría de Trabajo y Previsión.
lunes, 24 de febrero de 2020 · 14:47

El 24 de febrero de 1946 se realizaron elecciones presidenciales en la Argentina. Por un lado, se presentó la fórmula Juan Domingo Perón-Hortensio Quijano (apoyada por el Partido Laborista y una pequeña agrupación denominada Unión Cívica Radical Junta Renovadora); por el otro, el binomio José P. Tamborini y Enrique Mosca, de la Unión Democrática (alianza electoral integrada por la Unión Cívica Radical, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Demócrata Progresista y un sector de los conservadores).

Un mes y medio después se conocieron los resultados: en todo el país, en más de quince mil mesas habilitadas, votaron tres millones y medio de hombres (las mujeres aún no tenían derecho al sufragio). El 52% del electorado votó por el Coronel Perón, mientras que un millón doscientos mil personas (el 42%) lo hizo por la Unión Democrática. El acto eleccionario fue muy cristalino, no hubo denuncias de fraude y se elogió el rol de las Fuerzas Armadas (recordemos que veníamos de años de manipulación electoral en la popularmente conocida “Década Infame”).

Las urnas legitimaron el enorme poder de Juan Domingo Perón, construido a lo largo de los tres años anteriores en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Luego de la gran movilización del 17 de octubre de 1945, que logró la liberación de Perón, éste renunció a todos sus cargos y lanzó su candidatura a presidente. En definitiva, las elecciones del 24 de febrero de 1946, marcaron el inicio de la vital importancia del peronismo en la política argentina. Importancia que llega hasta el día de hoy, siendo la fuerza política más votada en las últimas elecciones presidenciales del año 2019.

Ahora bien, ¿qué hechos sucedieron a lo largo de la campaña de estas elecciones decisivas para la historia argentina? Para conocerlos en profundidad pueden revisarse dos fuentes de aquella época. Por un lado, el diario Clarín, fundado pocos meses antes (en agosto de 1945), que apoyó abiertamente a los candidatos de la Unión Democrática. Por el otro, El Laborista, que comenzó a editarse a inicios de 1946 y que apostó claramente por Perón.

En su primer número, El Laborista, se definió como “el diario de los trabajadores para defender los intereses de los trabajadores”.Indagar en ambos periódicos, de posiciones tan antagónicas, permite conocer todas las peripecias de la campaña electoral (giras, discursos, paro obrero y luego lock-out patronal, intervención de la embajada norteamericana, atentados, violencia en las calles, etc.). También, observar que ambos diarios negaban toda legitimidad al adversario político. Así, en las páginas de Clarín, las referencias a Perón eran mínimas, y cuesta enterarse quién fue el rival electoral de la Unión Democrática. Por su parte, El Laborista, elogiaba a Perón y denunciaba sistemáticamente a la fórmula opositora (a la que denominaba, jocosamente, como “Unión Aristocrática”).  

Difícil comienzo del año 1946

El caluroso enero porteño se vio convulsionado ante un paro obrero y posterior cierre de fábricas y comercios por parte de los patrones. ¿Qué había pasado? Antes de dejar el gobierno, Perón elaboró un decreto, el 33.302, que establecía el salario mínimo y vital, el sueldo anual complementario (aguinaldo) y creaba el Instituto Nacional de Remuneraciones. Ante la negativa patronal a abonar los aumentos y el aguinaldo, los trabajadores ocuparon pacíficamente los establecimientos e hicieron una huelga de brazos caídos.La medida tuvo un alto acatamiento en todos los rubros, en especial, vestido, calzado, frigoríficos, construcción y el puerto.A posteriori, los patrones bajaron las persianas. De este modo, la ciudad de Buenos Aires se paralizó por tres días: cines, teatros y espectáculos deportivos se cancelaron, pero más preocupante aún, comenzaron a escasear los alimentos básicos.

Clarín señaló el alto acatamiento que tuvo el cierre de los comercios del microcentro (97.8%) y en los barrios (88.9%). Un panorama similar se vivió en las grandes ciudades del Interior. Finalmente, el 17 de enero, el paro patronal fue dejado sin efecto y aceptaron conceder las mejoras a los trabajadores. En un comunicado de la Asamblea Permanente de la Producción, la Industria y el Comercio, señalaron que el paro “no fue dirigido contra los empleados u obreros ni contra la población” sino contra la “política financiera y gremial del gobierno” y finalizaba afirmando que era una “...protesta de las fuerzas productoras no contra el país, sino con el país”.

Las muertes de Perón

Esta situación impactó de lleno en la campaña electoral. Así, Tamborini y Mosca, los candidatos de la Unión Democrática, pospusieron su gira por varios días. La misma preveía partir de la estación de Retiro el día 14 de enero, con escalas (y actos) en Zarate, Campana, San Pedro, Baradero, Villa Constitución, San Nicolás y Rosario. En esos días, se encuentran varias entrevistas a las principales figuras de esta fuerza política.

Así, en declaraciones a Clarín, Tamborini señalaba que “…mi plan es la acción, mi empeño la Constitución. He de bregar porque se elimine del país toda la violencia fascista” y días después, un editorial de Roberto Noble afirmaba exultante que “la unión de los partidos tradicionales y democráticos, al contar con el apoyo de todas las fuerzas sanas del país, tornará fácil la victoria electoral”.

Por su parte, El Laborista, denunciaba a las empresas que se habían negado a otorgar los aumentos salariales a los trabajadores (Harrods, Gath y Chaves, La Vascongada, el sanatorio Otamendi y Miroli, etc.) y los ataques sufridos por obreros peronistas, perpetrados por los comunistas. Por ejemplo, en Liniers (Carhue y Rivadavia), hubo un tiroteo que dejó un muerto y tres heridos. También, en la Avenida Córdoba al 3600, un local de la Alianza Libertadora Nacionalista, afín a Perón, fue baleado. Los atacantes vivaron a Perón y cuando las personas de adentro del local salieron a saludarlos, fueron ametrallados. El Laborista sentenció que “vitoreando a Perón cometen sus crímenes los comunistas”.

Asimismo, informaba que el congreso nacional del Partido Laborista había elegido la fórmula presidencial Juan Perón-Domingo Mercante (luego éste iría a la provincia de Buenos Aires, cediendo el lugar de vice al radical Quijano) y que el “coronel del pueblo”, como denominaba a Perón, iniciaría su gira el 25 de enero. Partiendo de la estación de Retiro, se dirigiría a Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis). Luego, en barco, el vapor París, viajaría al Litoral (Corrientes, Paraná) y a posteriori a Resistencia y al Chaco.

Eva Perón, única e irrepetible

Clarín y El Laborista, además de su explicito apoyo a cada una de las fórmulas presidenciales, las noticias en favor de su candidato y en contra del otro, publicaban, diariamente, solicitadas, a píe de página. En Clarín se hallan leyendas tales como “La hora es decisiva, alístese en la Unión Democrática”, o “Los congresales de Tucumán también habrían estado en la Unión Democrática”. Asimismo, con frecuencia, aparecían fotos de actores y actrices de la época en que manifestaban su apoyo a la Unión Democrática y que se “recuperaría la libertad”.

Por su parte, en El Laborista, hay permanentes ataques a los “oligarcas y comunistas”, denuncias de sobornos de los industriales a la Unión Democrática y caricaturizaciones de los candidatos Tamborini y Mosca.  Faltando menos de un mes para votar, la gira de la Unión Democrática, afirmaba Clarín, adquiere “contornos triunfales”. El convoy que llevaba a los candidatos, denominado “el tren de la libertad y de la democracia”, recorrió Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Córdoba.

Mientras,Clarín señalaba que Tamborini-Mosca eran recibidos “apoteóticamente” por grandes multitudes, lo que presagiaba el triunfo electoral. Por su parte, El Laborista, denunciaba que en Jujuy, desde el tren, se había baleado a manifestantes peronistas, provocando la muerte de un niño humilde y heridas a varias personas.

El día que Perón fue a visitar a los presos

Ambos diarios, con grandes titulares, denunciaban ataques con armas de fuego a los trenes que trasladaban tanto a Perón como a los candidatos opositores. Denuncias que se sucedían día tras día pero que no llegaron a los estrados judiciales. La gira de la Unión Democrática continuó el 2 de febrero al Litoral, con escalas y actos, transmitidos por radio, en Santa Fe, Paraná, Concepción del Uruguay, Concordia, Resistencia y Corrientes.

El día 3 de febrero, evocando el aniversario de la batalla de Caseros en la que en 1852, Urquiza derrotó a Rosas, hubo “frentes embanderados y ofrendas florales” para celebrar el “fin de la tiranía”, en clara alusión al candidato Perón. El 9 de febrero, en Avenida de Mayo y 9 de Julio, se confirmó al binomio Tamborini- Mosca y Clarín tituló que “…el pueblo va a proclamar la fórmula que salvará los destinos de la República”.

Tres días después, a menos de dos semanas de las elecciones, los Estados Unidos metieron las narices en la elección, con la publicación del Libro Azul, en que se denunciaba los -supuestos- vínculos del gobierno argentino (en realidad, de Perón) con los nazis. Finalmente, el 15 de febrero, Tamborini y Mosca fueron a Cuyo.

Clarín, exultante tituló: “San Luis está ganada, afirmaron a Tamborini los sectores puntanos”. Por su parte, El Laborista, señaló que Perón-Quijano era la “fórmula del pueblo” y elogiaba al candidato a vice que siendo ministro del Interior “mostró la firmeza de sus convicciones”. Su presencia, junto a Perón era “una síntesis de la acción revolucionaria”. Así, el Ejército y el pueblo se unían con un solo objetivo: “la felicidad de todos los argentinos, sin distinciones de clase ni discriminaciones ajenas a nuestra nacionalidad. Perón-Quijano la fórmula del pueblo victorioso frente a la aristocracia vacuna y a sus servidores”.

Asimismo, dio cuenta del éxito de la gira del candidato Perón: en San Juan (donde fue aclamado por treinta mil trabajadores), en Mendoza, que triplicó la -entusiasta- concurrencia y en Rosario donde fue vitoreado por la friolera suma de casi medio millón de personas.

El 12 de febrero, en la Plaza de la República, se proclamó la fórmula Perón-Quijano y además se dirigieron a la concurrencia, Luis Gay (del Partido Laborista), Juan Atilio Bramuglia (que coordinó la campaña) y Leandro Pirzi de la Junta Renovadora. Finalmente, ante la denuncia de los norteamericanos, rápido de reflejos, Perón publicó, con su firma, el Libro Azul y Blanco, desestimando los argumentos del “imperialismo yankee”.

La muerte de Perón y la violencia política

El día anterior a la elección, ambos diarios informaban del levantamiento del estado de sitio “desde las 0 horas del 23 hasta las 24 horas del 24”. El Laborista, tituló “¡Cumpla la orden del coronel del pueblo! ¡No traicione al líder! Clarín, por su parte, afirmó que “con tres vibrantes actos democráticos se clausuró ayer la campaña electoral” y que era un claro “anticipo de la victoria” de la Unión Democrática. Se conoce el final de la historia: en reñidas elecciones, ganó la fórmula encabezada por Juan Perón. Unos meses después, el 4 de junio de 1946, asumió la presidencia de la Nación. Para muchos sería el comienzo de los “años más felices” que vivió el pueblo argentino y que aún añoran. Para otros, el inicio de los “70 años” de decadencia de la Argentina. 

(Fuente: Perfil, texto de Jorge Núñez/ Historiador. CONICET-UBA)

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