En la primera intervención que tendrá en Flagrancia, la Corte de Justicia podría matar con un fallo el nuevo sistema penal, el cual cumple un mes con excelentes resultados: hubo 74 detenidos y se lograron 63 sentencias, 13 de ellos de cumplimiento efectivo.
Los ministros de la Corte que tienen en sus manos el futuro de Flagrancia son los que integran la Sala Segunda: Juan Carlos Caballero Vidal, Adolfo Caballero y Guillermo de Sanctis.
El borrador del fallo clave estaría momentáneamente empatado: el voto de Caballero Vidal es el que atentaría contra Flagrancia; el de De Sanctis es en contra de esa posibilidad y el que define es el del Presidente de la Corte, Adolfo Caballero. Según se supo el miércoles al mediodía en Tribunales, éste tercer voto iría en contra de Flagrancia.
El voto en contra de Flagrancia de Caballero Vidal seguiría una misma línea de cuestionamientos que nació en octubre del año pasado, cuando Tiempo de San Juan publicó la nota que había presentado un Secretario Relator de la Corte de Justicia cuestionando el sistema penal que estaban impulsando desde la Legislatura (ver nota vinculada).
Otro peso pesado entre los empleados jerárquicos de la Corte, Mario Parisí, referente de Flagrancia, mantendría una fuerte interna por el borrador del fallo que sacaría la Corte.
De confirmarse ese 2 a 1 en contra de Flagrancia por parte de la Corte, implicaría un duro revés para el Gobierno Provincial: puso todo el dinero que le pidieron, dio su apoyo para que rápidamente se nombrara a todos los magistrados y funcionarios y hubo una decisión política sin precedente para que el sistema de Flagrancia funcionara para terminar con la puerta giratoria en Tribunales, cansados de que la Policía atrapara delincuentes que rápidamente recuperaban la libertad gracias a que los juzgados penales están sobrepasados y se les da prioridad a las causas consideradas "graves".
EL CASO
Es la primera vez que la Corte tomará intervención en un caso de Flagrancia.
Se trata de un caso en el que una banda de delincuentes fueron condenados a 3 años y 2 meses de prisión efectiva. Algunos de ellos tienen antecedentes sin condenas. Ellos son Yusef Moreno (con antecedentes por robo); Liquitay Flores (antecedentes por robo agravado); Daniel Narváez (antecedentes por robo).
El delito por el que estaban acusados es "robo agravado por ser en banda y en poblado". Tiene una pena de 3 a 10 años de prisión.
El hecho se produjo a las 6 de la mañana del 12 de agosto último en el departamento Chimbas. Dos días después se logró la condena, a las 11 de la mañana, cuando la defensa oficial y la fiscalía lograron un acuerdo y la pena de 3 años y 2 meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Luego los acusados cambiaron al defensor oficial por un abogado particular. Ahí los acusados pretendieron subsanar económicamente a la víctima, a quien le habían destrozado su negocio, y pidieron ir en subsidio pidieron ir en casación.
El juez de flagrancia Ricargo Grossi Graffigna negó la casación y dejó firme la condena de prisión efectiva de 3 años y 2 meses de prisión.
El abogado, no conforme, fue ante la Corte de Justicia mediante un recurso de queja.
Así es como el caso de Flagrancia llegó a la Corte.
En una actuación de rutina, la Sala Segunda de la Corte de Justicia debería limitarse a decir si acepta o no el recurso de queja.
Pero el borrador del fallo hecho indica que se meterían con la cuestión de fondo del caso y que declararían nulo todo lo actuado.
Al menos así lo indicaría el voto de Caballero Vidal, al cual podría adherir el de Adolfo Caballero.
Si el fallo sale 2 a 1 con esa postura, el caso sentaría un precedente que atentaría contra el sistema de Flagrancia, el cual se caracteriza por la velocidad entre la aprehensión del delincuente y la condena.
Si la Corte falla en contra de Flagrancia, ése fallo sentaría un precedente que marcaría la ruta legal para que los delincuentes sigan y no sean condenados. Así, matarían el sistema de Flagrancia al mes de su debut.