El cortista Juan Carlos Caballero Vidal, imputado por seis
delitos de lesa humanidad, y el juez federal Leopoldo Rago Gallo, quien lo
investiga por esos delitos, protagonizaron este martes al mediodía un incómodo
momento en el foyer de la Corte de Justicia de San Juan, ante la presencia del
ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, el ministro de Gobierno, Emilio Baistrocchi, los 12 nuevos magistrados
de Flagrancia que estaban asumiendo, los familiares de éstos, empleados del
Poder Judicial y decenas de periodistas.
Minutos después del encuentro, el juez federal Rago Gallo le
confirmó formalmente a radio Ligth que había resistido la recusación del
cortista, quien le quiere sacar la investigación federal a él y al fiscal
federal Francisco Maldonado.
En un principio parecía que todo iba a pasar desapercibido:
el juez federal Rago Gallo se había ubicado entre los familiares, detrás de los
12 nuevos magistrados de Flagrancia, lejos de la primera fila, donde sí se
había ubicado su par, el juez federal Miguel Ángel Gálvez.
Incluso, hubo miradas cruzadas cuando el locutor del evento
nombró protocolarmente al juez federal Gálvez y omitió mencionar al juez
federal Rago Gallo.
Minutos después, cuando se terminó de tomar juramento a los
12 nuevos magistrados, el locutor invitó por el micrófono al juez federal Rago
Gallo a firmar los libros donde están las actas de las asunciones.
Al ser invitado formalmente
a pasar al frente, el juez federal Rago Gallo caminó por entre el público
lentamente por el apretujamiento.
Todas las miradas estaban puesta en su blanca cabellera y en
su sobretodo color miel. En el fondo, todos querían ver qué iba a pasar cuando
tuviera que saludar a Caballero Vidal, quien quedó en medio de un escándalo
institucional sin precedente por la imputación del fiscal federal.
Finalmente, el juez federal Rago Gallo fue recibido con
calurosos apretones de mano por parte del cortista Guillermo De Sanctis (asumió
recientemente, en diciembre) y por el ministro de Justicia Garavano; con afecto
pero con menos euforia también le extendieron la mano el presidente de la
Corte, Adolfo Caballero, y los cortistas Medina Palá y Soria Vega.
En el costado Este de la sala también estaban, y saludaron
respetuosamente al juez federal Rago Gallo, el ministro de Gobierno, Emilio
Bistrocchi, y la secretaria de Gobierno y Justicia, Fabiola Aubone.
En la otra punta, en el extremo Oeste, junto a la bandera argentina,
Caballero Vidal se quedó estoicamente parado.
Sin lugar a dudas esperaba ver qué hacía el juez federal
Rago Gallo, a quien recusó por considerarlo imparcial.
Rago Gallo llegó hasta Caballero Vidal. Pero ahí se cortaron los afectuosos saludos y apretones de manos: el juez federal se acercó amistosamente a saludar al cortista, quien interpuso una imagen fría y transformó al saludo en algo extremadamente formal.
En la escena apareció el otro juez federal, Gálvez, quien
aprovechó ese momento para ir y saludar directamente a Caballero Vidal.
Entre dientes, Caballero Vidal dijo algo que despertó la
sonrisa de sus pares (De Sanctis y Soria Vega), que no se alcanzó a escuchar en
público.