"El que haga esa imputación va a tener que probarlo muy bien
porque se expone también a que se le vuelva la cosa en contra. No porque sea
fiscal se va a llevar a todo el mundo por delante, no es así. Puede incurrir en
mala praxis, mala fe”. Esa declaración hizo Adolfo Caballero, presidente
de la Corte de Justicia, a Diario de Cuyo. Y fue un baldazo de agua fría: en
Tribunales, jueces, fiscales y empleados no salían del asombro del polémico
mensaje que desde la Presidencia de la Corte de Justicia se estaba enviando, no
solo al fiscal federal general Francisco Maldonado, sino a toda la sociedad.
Horas después, al mediodía del viernes, desde la Dirección de Relaciones
Institucionales se envió un comunicado oficial a los medios, intentando
rectificar lo dicho por la máxima autoridad del Poder Judicial de San Juan. De
lo que no hay dudas es que habrá consecuencias.
El fiscal federal Maldonado no quiso hablar del mensaje del
Presidente de la Corte de Justicia.
Sin embargo, fuentes oficiales le confirmaron a Tiempo de San
Juan que habrá un pedido oficial a la Cámara de Diputados para que se analice
el contenido de esa declaración.
La intención es que los legisladores analicen si hubo
comisión de un delito o si corresponde ese tipo de declaraciones por parte de
una autoridad de tanta jerarquía.
En la mañana del viernes en los despachos de los tribunales
locales hubo un gran asombro por la declaración publicada en Diario de Cuyo del
Presidente de la Corte.
En un principio, jueces, fiscales y empleados estaban
convencidos de que el fiscal federal Maldonado iba a iniciar algún tipo de
acción, penal o política, contra el Presidente de la Corte.
Desde el Ministerio Público de San Juan también se mostraron
sorprendidos por el mensaje del Presidente de la Corte a un fiscal federal que
no estaba haciendo otra cosa que su trabajo: imputó al cortista Caballero Vidal
por delitos de lesa humanidad, en base a un testimonio que lo incriminó en el
segundo mega juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la última
dictadura. Por lo tanto el fiscal Maldonado, como representante de la sociedad
en la justicia federal no tenía otra posibilidad más que pedirle al juez
federal Rago Gallo que investigue a Caballero Vidal.
MENSAJE POLÉMICO
Según publica Diario de Cuyo, no había confusión alguna que
Adolfo Caballero se refería al fiscal federal Maldonado: "Ante la repregunta de
este medio (Diario de Cuyo) si sospecha de mala fe, el magistrado se atajó y
dijo que
”.
Luego la publicación cita que el presiente de la Corte
aseguró que "sea juez, fiscal, o quien sea, tiene que
tener las pruebas, la evidencia. Son delitos graves los que están imputando. No
es tan fácil”. Y agrega Diario de Cuyo que "si se equivocó en la
imputación, si ha habido mala fe, el fiscal es responsable por sus actos
también”.
Así, la postura oficial de la Corte de Justicia de San Juan
era la de atacar a un fiscal federal que estaba haciendo su trabajo.
Jueces y fiscales entendieron en Tribunales que el mensaje
era peligrosísimo, en primer lugar para un fiscal federal, pero también para la
sociedad sanjuanina y hasta para los mismos empleados del Poder Judicial de San
Juan.
PRESUNTA RECTIFICACIÓN
Según las citas textuales que hace Diario de Cuyo, no hay
lugar a dudas de que el Presidente de la Corte criticaba con dureza el accionar
del fiscal federal.
Sin embargo, en el comunicado oficial con el que intentó
aclarar su posición, la Corte de Justicia intentó demostrar que hubo una
confusión y tituló que "el Presidente de la Corte aclara conceptos vetidos en
medios de prensa”.
Dice en el punto 1: "Al expresarse (el Presidente de la
Corte) en cuanto a las consecuencias que podría traer la citada acusación se
refería expresamente a la figura del testigo del caso y no del fiscal federal
que elevó el requerimiento formal al juez”.
En el punto 2 del comunicado, la Corte dijo que "al utilizar
la palabra
significó el efecto a nivel procesal de la
testimonial, debido exclusivamente a que el testigo, de abocarse el juez al requerimiento,
deberá probar oportunamente lo que asegura, bajo apercibimiento de, en caso de
no poder hacerlo, someterse a las penalidades correspondientes al falso
testimonio”.