El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal coincidieron hoy en el Salón Blanco de Casa Rosada para felicitar a las fuerzas de seguridad de la Nación y la provincia de Buenos Aires que actuaron coordinadamente en los operativos sobre la Feria de La Salada, en el Cuartel IX de Lomas de Zamora. En la primera fila estuvieron presentes la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y el ministro de Seguridad provincial, Cristian Ritondo, que antes del acto fueron calurosamente saludados por la plana mayor del Gobierno, empezando por el el jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña. Un protagonismo lateral lo tuvo el teleprompter, dispositivo para leer discursos al estilo norteamericano, un estreno que demuestra que el Presidente ya está lanzado a la campaña.
El acto de hoy estaba planificado desde el fin de semana pasado. Sería ésta la primera foto juntos después de la presentación de listas para realizarse el lunes al mediodía, un claro mensaje electoral que tiene como eje la lucha contra las mafias que azotan la vida cotidiana de los ciudadanos del Conurbano y la importancia de que la Policía Federal, la Gendarmería y la Policía Bonaerense combatan en conjunto el nacotráfico, el crimen organizado, la trata de personas y la economía en negro, algo inédito en la historia de las fuerzas de seguridad en las últimas décadas. Pero el dramático accidente en Mendoza que costó la vida de 12 jóvenes y adolescentes motivó la suspensión hasta ahora.
El pronunciamiento de Macri se trató de un respaldo explícito a la actuación del martes y miércoles de la semana pasada, un megaoperativo que terminó con el exótico empresario Jorge Castillo y otras 30 personas presas, entre ellas un efectivo de la Policía Federal, otros dos de la Policía Bonaerense y uno de la Prefectura Naval. Y continuó con el allanamiento y secuestro de 11 millones de pesos que estaban en las cajas fuertes del lugar, más gran cantidad de documentación para profundizar la investigación por lavado de dinero, defraudación fiscal, defraudación a la ley de marcas, trabajo en negro y sometimiento al trabajo esclavo en las ferias de La Salada, donde la ilegalidad se adueñó del territorio e implantó leyes especiales no escritas, que valen para esas 10 hectáreas y los alrededores.
Lo que está pasando en La Salada y en Quilmes, donde el viernes último se realizó un operativo en la Saladita de esa localidad, lo que pasó hace dos semanas en Ingeniero Budge con más de 20 allanamientos simultáneos para poner fin a una banda de narcotraficantes, forma parte de una misma matriz: la decisión política de que el Estado avance sobre los territorios tomados por la ilegalidad para dar seguridad a la mayoría de la población, la que trabaja, estudia, es honesta, quiere pagar los impuestos y, aun así, no tiene paz.
El diagnóstico de que el Conurbano padece un grave problema territorial es lo que distingue a Cambiemos de otras fuerzas políticas que llegaron al poder sin ser peronistas. En esta visión, la pobreza estructural no tiene su origen tanto en la distribución inequitativa de la riqueza, sino en la imposibilidad de los sectores más humildes por acceder a la oferta que el Estado tiene para ellos. De otro modo, razonan, la escuela, la salud y los planes sociales, cuyos presupuestos aumentaron geométricamente en los años K, deberían haber permitido a muchas familias salir de la pobreza estructural.
Por el contrario, en esas zonas que parecen abandonadas de la mano de Dios, la narcocriminalidad impide una sociabilidad barrial natural. Los incluidos se encierran en sus casas y a los excluidos les queda poco más que el robo como forma de vida, ya que la violencia se instala en una vida cotidiana de subsistencia diaria, haciendo cada vez más difíciles los vínculos sociales que permitan proyectos de mediano y largo plazo.
Fruto de ese diagnóstico es "El Estado en tu Barrio", el programa que el Gobierno lanzó hace más de un año, que llega a cada rincón de los barrios más humildes con toda la oferta que la Nación, la provincia y el municipio tiene disponible, es altamente exitoso. En 172 operativos, ya llegó a 450 mil vecinos de la provincia de Buenos Aires. Tiene la capacidad de realizar cinco "bajadas" simultáneas, donde se queda una semana o quince días, depende de la densidad poblacional. Tiene la enorme ventaja de que genera un vínculo con el vecino despejado de clientelismo, ya que resuelve trámites sin paga de ningún tipo a cambio. Obviamente, no alcanza. Las carpas un día se levantan y se van. Los habitantes vuelven a quedar desprotegidos hasta que el programa regresa al lugar. La clave la da quien se queda en el territorio, quien vive o trabaja allí a diario.
No hay criminalidad sin apropiación territorial. Para que el Conurbano vuelva a ser viable, para que Argentina lo sea, se hace imprescindible erradicar la criminalidad en todas sus formas, rompiendo con la aceptación de la ilegalidad, que para muchos es un síntoma de rebeldía contra el establishment.
Cuando cambió el jefe de la Departamental de Lomas de Zamora, un grupo de vecinos de Budge se animaron a denunciar una banda de vendedores de paco que se habían instalado en la zona. Veían cómo cada vez se hacía más larga la fila de compradores a toda hora del día (sobre todo a la noche) que iban a comprar sus dosis de muerte. Mientras, crecía la violencia y el descontrol. Al otro día de presentarse en la comisaría, un patrullero impidió que siguieran vendiendo en una esquina, junto a un monumento. Por lo menos se corrieron de un lugar por el que los vecinos están obligados a pasar. Pensaron que de algo había servido poner la cara ante las nuevas autoridades policiales de la zona.
Pero la noche del 6 de mayo, los miembros de esa banda se filmaron a sí mismos ametrallando la casa de Guillermo Carmona, el vecino que más protagonismo tomó en la denuncia, y distribuyeron el video por Whatsapp, como mensaje para todo el barrio.
La respuesta del Estado no se hizo esperar. El 23 de mayo, la Policía Bonaerense detuvo a Matías Ríos, "El Lágrima" (29 años), Nicolás Molina "Gordo Nico" (26) y Jonathan Morales "Banana" (21), acusados por los delitos de amenazas agravadas por el empleo de arma de fuego y postración de arma de guerra. Hoy siguen detenidos. Y la razia continuó.
El 3 de junio, 3.000 agentes de la Federal y la Bonaerense realizaron 21 allanamientos más para terminar definitivamente con esa banda que tenía como jefe a Oscar González (27 años), conocido como "El Patrón de los Bolsos", al que respondía "El Lágrima". González y otras 11 personas fueron apresadas y continúan detenidas. Los vecinos de Budge sienten que, por primera vez en años, el Estado juega del lado de los buenos.
Todo eso sucede a cuadras de la feria La Salada donde, según informes que trascendieron estos días, se venderían 9 millones de dólares por semana a 20 mil clientes de todo el país, que llegan durante tres noches de la semana a hacer sus compras. Desde que se creó, en los 90, se fue tolerando el crecimiento de ese espacio de ilegalidad que iba a ser limitado y transitorio, hasta transformarse en un verdadero Estado paralelo, con leyes y ejército propios, con capacidad y dinero para imponer sus reglas aun fuera de su espacio.