En un principio la estrategia defensiva del cortista Juan
Carlos Caballero Vidal tras ser imputado de seis delitos de lesa humanidad apuntaba
a demostrar su inocencia en la primera instancia, el Juzgado Federal. Pero, de
repente, hubo un giro y apostó a un viejo recurso boxístico: apostó al ataque como la mejor defensa.
Así fue como pasó de colaborar con la investigación federal
y pedir pruebas a dilatar la causa y pegarle a los investigadores,
el juez federal Leopoldo Rago Gallo y el fiscal federal Francisco Maldonado,
intentando recusarlos.
¿Por qué cambió? ¿Hay una doble intención de Caballero Vidal al intentar sacar de la cancha al juez Rago y al fiscal Maldonado? ¿Por qué en un principio apuntaba a demostrar su inocencia rápidamente y ahora decidió dilatar la causa en el tiempo? ¿Contactos, política o desgastar la causa?
Todo empezó el miércoles 7 de junio. Conocida la imputación fiscal de Francisco Maldonado al
cortista Caballero Vidal por su inacción en dos causas cuando fue juez de primera
instancia del fuero local en la última dictadura militar, los abogados
defensores Fernando Castro y Rolando Lozano empezaron a trabajar en la
presentación de un escrito ante el Juzgado Federal.
LO QUE IBAN HACER
La intención original era evitar que el cortista Caballero
Vidal tuviera que ir físicamente a los estrados de la calle Entre Ríos y quedar
retratado por siempre.
Para eso iban a presentar un documento con toda la versión
del cortista sobre sus actuaciones en las causas Cevinelli y Carbajal.
Además, era casi seguro que también en esa presentación iban
a pedir la producción de pruebas para demostrar su inocencia.
Con ese documento en la mano, se intentaba que el juez
federal Rago Gallo tuviera en la mano la información necesaria para tomar una
resolución judicial (procesamiento, falta de mérito o absolución), sin la
necesidad de citar a declaración indagatoria al cortista Caballero Vidal.
Una medida similar había tomado uno de los abogados
defensores del cortista en los tribunales locales: en la causa del Instituto
del Seguro, el abogado Fernando Castro hizo una presentación ante el Segundo Juzgado
de Instrucción ofreciendo la versión y pidiendo pruebas del diputado nacional
José Luis Gioja.
EL GIRO
En un principio la presentación colaborativa iba a ser el
viernes 16 de junio. Luego se pasó para el lunes 19 de junio y finalmente
terminó siendo el miércoles 21 de junio, al mediodía.
Pero lejos quedó aquel escrito inicial del que se había
hablado y la presentación terminó siendo un revés: el pedido de recusación
tratando de imparciales al juez y al fiscal federal, más un pedido de nulidad
de lo actuado hasta el momento en la causa contra el cortista.
Incluso, en el escrito se plantea la posibilidad de que se
investigue a los dos magistrados sobre por qué no investigaron antes, cuando
las causas Cevinelli y Carbajal hicieron mención al ahora cortista Caballero
Vidal allá por el 2013, cuando se realizó el primer juicio por delitos de lesa
humanidad en San Juan.
PASO A PASO
En palabras más o palabras menos los abogados Castro y
Lozano apelaron ante Tiempo de San Juan a una de las frases del verborrágico técnico
Mostaza Merlo cuando dirigía al Racing que terminó sacando campeón: paso a paso.
¿Qué quieren decir con eso? Que primero intentarán cambiar
de juez y de fiscal y que después, de ser necesario (apuestan a que se declare
nulo lo actuado), recurrirán a la estrategia defensiva original: presentar
aquel escrito en el que originalmente iban a plasmar toda la versión del
cortista Caballero Vidal sobre su actuación en las causas Cevinelli y Carbajal
como juez penal local en los sangrientos años de la dictadura militar en San
Juan.
Solo el tiempo dará una respuesta al título inicial.