Tres de los hijos del detenido empresario Lázaro Báez declararán esta semana ante el juez Sebastián Casanello en el marco de la causa por la llamada "ruta del dinero K".
El juez citó para mañana martes a Luciana Báez y para el miércoles a Melina Báez, quienes seguirán la misma estrategia que utilizó su hermano Leandro el viernes pasado, cuando se negó a responder preguntas y presentó un escrito.
En ese escrito, Leandro Báez se despegó de los negocios de su padre, justificó los viajes al exterior y se mostró ajeno a la actividad de las cuentas bancarias abiertas en Suiza que, según la acusación, fueron usadas para sacar de Argentina el dinero que se había recibido a través de la obra pública concedida al emporio Austral Construcciones.
El dinero, sostiene el juez, fue luego reingresado al país a través de la compra de bonos argentinos en Suiza, que fueron vendidos por Helvetic Services Group, con el fin de darle apariencia de licitud a la maniobra.
"Las decisiones en el grupo empresario fueron tomadas por Lázaro Báez, en forma inconsulta, y por su estilo personalista, sin mediar diálogo alguno", había dicho Leandro Báez el viernes.
Martín Báez, el hijo mayor de Lázaro que -a diferencia de sus hermanos- ya está procesado en la causa, tiene otra defensa y deberá presentarse el próximo jueves en los tribunales de Comodoro Py 2002.
El viernes pasado Casanello rechazó el pedido de detención para los hijos de Báez y el operador financiero Fabián Rossi, que había solicitado la Unidad de Información Financiera (UIF) la semana pasada.
"No se exteriorizan razones suficientes que habilitarían al poder punitivo del Estado a restringir su libertad ambulatoria para asegurar los fines que persigue el procedimiento penal, es decir la averiguación de la verdad y la actuación de la ley penal", dijo el juez, al avalar la postura del fiscal Guillermo Marijuan al ser consultado sobre el pedido de la querella.
(Fuente: Los Andes)