Canal 13 San Juan
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Con puntilloso cuidado de no herir susceptibilidades entre sus primos del justicialismo, en voz baja los bloquistas transmitían satisfacción. Y tenían sobradas razones, por el buen romance con el gobernador Sergio Uñac. La demostración final llegará el último fin de semana antes de las elecciones. Si todo resulta como se planificó originalmente, la campaña quedará marcada por la estrella
Según revelaron un par de fuentes del espacio, el viernes 13 de octubre el propio Uñac iría a la nueva sede de la Fundación Javier Caselles, donde Graciela, hermana del fallecido intendente y actual diputada nacional, será la anfitriona en una velada cargada de sentimiento pero con inocultable carga política.
Así comenzará el último fin de semana antes de las elecciones, antes de la veda. Y terminará con la visita de los candidatos del Frente Todos, encabezados por Rubén Uñac, al departamento Iglesia, bastión bloquista administrado por Marcelo Marinero. Ese desembarco de campaña será el lunes 16 de octubre, último día del fin de semana largo porque se traslada el feriado del 12.
La participación bloquista en la campaña, debajo de la superficie, también ha tenido un brote materializado en hechos concretos. Para ello, hay que hacer un poco de historia. Remontarse un poco en el tiempo, aunque no más allá del inicio de la gestión de Uñac.
En 2016 Caselles se convirtió en fidelísima legisladora del gobernador, en momentos en que no todo el bloque de diputados nacionales por San Juan acompañaba los acuerdos del pocitano con la Casa Rosada. Así se afianzó la relación que derivó en la renovación del contrato político. Uñac se refirió al bloquismo como un “socio estratégico”.
Y los bloquistas, off the record, reconocen que desde el 10 de diciembre de 2015 en adelante creció su participación en el gobierno. Además, le reconocen a Uñac tener mayor apertura para escuchar no sólo a la presidenta del partido de la estrella sino también a dirigentes de segundas y terceras líneas.
El resultado empezó a materializarse hacia abajo. En las primarias en Valle Fértil, por ejemplo, la diferencia entre el Frente Todos y el Frente Cambiemos estuvo acorde al promedio obtenido en la provincia. El dato contrasta con el registro de elecciones anteriores, cuando el peronismo asociado al bloquismo apenas sumó un puñado de votos para retener el municipio, siempre por el mínimo margen sobre el basualdismo.
Por el canto de una uña, el intendente Omar Ortiz ganó la intendencia en 2015, pero su compañero de fórmula perdió la banca para diputado departamental, consagrándose legislador el basualdista Miguel Sepúlveda. Lo mismo había ocurrido en 2011, cuando Francisco Elizondo apenas superó a su adversario.
Con esta historia sobre los hombros, Ortiz reconoció públicamente el aporte bloquista para el resultado holgado de las primarias del pasado 13 de agosto. En el partido de la estrella reaparecieron en escena dos hijos pródigos que se habían alejado junto con Enrique Conti: Cacho Pareja y Carlos Fabris.
A la mano política de Uñac se sumó además la designación de Luis Rueda como candidato a diputado nacional titular en la lista que encabeza Walberto Allende. La figura del secretario privado del gobernador genera más consensos que rechazos, aún entre los bloquistas disidentes. Su estrategia ha sido la de no confrontar. Así llegó a la presidencia de la Convención y a proyectarse con aspiraciones para la próxima conducción del partido de los hermanos Cantoni.
El caso de Valle Fértil sirve a modo de ejemplo. La amalgama bloquista con el justicialismo empieza a cerrar mejor en los municipios, con algunas salvedades. Por ejemplo, el intendente de Chimbas, Fabián Gramajo, y el diputado Andrés Chanampa, siguen disimulando en público las tensiones. Pero tienen asperezas por limar.
En Capital, único distrito donde el Frente Todos quedó por debajo de Cambiemos, también juntaron cabezas los líderes del peronismo con los bloquistas, con la consigna de sumar todo lo que haya que sumar para revertir los 20 puntos. O achicar la distancia.
Lo cierto es que el último fin de semana antes de entrar en la veda, será el que comenzará el viernes 13 de octubre. Que esa noche el epicentro político podría ser la nueva sede de la Fundación Javier Caselles. Y que el lunes feriado, los bloquistas jugarán de anfitriones en Iglesia. Todos con la misión de sostener el 50% que arañaron en la primaria. Por qué no, pasar esa barrera psicológica. Y fortalecer el proyecto, ahora sí, pensando en 2019.
