El fallo de la Corte Suprema de Justicia retrotrajo la
situación tarifaria del gas a los valores vigentes antes del 1° de abril. Si
bien los incrementos serán inferiores a los anunciados por el Gobierno -con un
máximo de 400%- las facturas de este año serán bastante más elevadas que las de
2015 en Buenos Aires y varias ciudades del interior.
Los clientes afrontarán boletas más altas por varios
motivos. Por un lado, en 2015 tuvieron un premio en su tarifa. Fue por haber
ahorrado en relación a 2014. algo alcanzable porque el termómetro ayudó.
Pero también se caen una serie de medidas cautelares que
protegían a clientes del interior de un aumento decidido por la gestión de
Cristina Fernández de Kirchner.
Las empresas distribuidoras de gas no emiten facturas desde
hace más de un mes. Y las que están mandando boletas lo hacen con los valores
de 2015. Para aquellos que pagaron la factura de abril-mayo (con los aumentos
dispuestos por el Gobierno), habrá una nota de crédito. Quizás no tengan que
pagar el gas por el resto del año.
El Gobierno anunció que dispondrá una refacturación de todas
las boletas. Los valores correspondientes a los bimestres de 2016 serán con el
cuadro tarifario que estaba vigente en 2015. Pero eso no implica que las
facturas serán iguales o menores. Por el mayor frío, hubo un aumento del
consumo y eso se reflejará en las boletas, aún con los precios
"viejos".
Según estimaciones realizadas por distintos ejecutivos del
sector, los clientes pagarán entre 3 y 4 veces más que en 2015.
Por la judicialización, hubo usuarios que nunca pagaron los
aumentos dispuestos por el Poder Ejecutivo. En las facturas que recibirán ahora
no estará el aumento del 400% que impulsaba el Gobierno, pero tampoco pagarán
los importes "excepcionales" que les llegaron en 2015. Los nuevos
números serán más altos que los del año pasado.
En 2015, más del 80% de los usuarios logró pagar un precio
de gas muy bajo en Buenos Aires y el conurbano. Aunque el metro cúbico estaba a
$ 1,50, los hogares terminaron abonando menos de $ 0,25 por metro. Eso fue
porque lograron ahorrar en relación a 2014 y se los premió cobrándoles las
mismas tarifas que estaban vigentes en 2001. La situación no se repetirá este
año.
Como en 2016 casi nadie logró ahorrar (por el mayor frío),
es improbable que existan bonificaciones por menor consumo. Con ese premio, el
metro cúbico de gas en Buenos Aires se pagó menos de $ 0,25. Con el tarifario
2015 a pleno, ese metro rondará el $ 1,50.
Clarín publicó un caso de un hogar cuya factura había saltado
de $ 575,95 en un bimestre de 2015 a $ 6.337,38. Eso sucedió porque el cliente
incrementó su consumo: pasó de 348 metros cúbicos a 875 metros por la menor
temperatura.
Al demandar mayor cantidad de gas, ese hogar cambió de categoría tarifaria y se
le aplicó un precio mayor: más de $ 5,5 por metro, que es el correspondiente a
los grandes consumidores.
Ahora, ese mismo cliente recibirá una factura que no bajará
de los $ 1.500. Es mucho menos que los $ 6.337 que le correspondía con el
aumento. Pero es el triple de lo que pagó en 2015.
También habrá aumentos fuertes en el interior. En 2014, el
Gobierno anterior dispuso incrementos, porque comenzó a cobrar una parte del
gas importado. Pero brotaron amparos en el interior de la provincia de Buenos
Aires, en Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, solo como algunos ejemplos.
En esos lugares, no se pudo aplicar el cuadro tarifario de
2014. Pero ahora, la Corte Suprema entiende que ese nivel de importes es
válido.Todo indica que allí tendrán que afrontar el aumento que antes no se
aplicaba, con subas que no bajan del 200%.