Las respuestas que dieron distintas instituciones nacionales al juez federal Leopoldo Rago Gallo harían caer de a pedazos de la denuncia que hizo el contador Juan Francisco Brozina contra monseñor Alfonso Delgado por supuestos delitos de evasión y contrabando de dólares desde el exterior.
Para que el juez federal Rago Gallo termine de tomar una decisión, restaría que se termine de realizar algunas traducciones de informes remitidos de otros países.
Cabe recordar que Brozina salió a denunciar a monseñor Delgado en réplica al procesamiento que sufrió el contador por el delito de estafa en el Cuarto Juzgado de Instrucción, cuando estuvo a cargo del juez Benedicto Correa y éste entendió que él y el tesorero Tapia habían desviado fondos del Arzobispado (700.000 pesos) para beneficio personal.
Tras ser procesado, Brozina contra atacó en dos frente. Primero hizo una denuncia en el fuero local contra la máxima autoridad de la Iglesia Católica, la cual se cayó y fue archivada.
Luego recurrió al fuero federal con otra denuncia: lo acusó de evadir impuestos nacionales y contrabandear dólares del exterior. Dijo que usaba a sacerdotes para ingresar de a 10.000 dólares por vez sin declararlos, para así no tener que pagar impuestos. Y dijo que ese dinero provenía del Banco del Vaticano, en Roma, y de Estados Unidos.
El fiscal federal Francisco Maldonado entendió que debía abrirse una investigación para saber si de esa acusación de Brozina se desprendía o no la posible comisión de algún delito. Por eso el juez Rago Gallo emitió oficios a distintas instituciones.
Esa denuncia federal es la que ahora empezó a caerse. Las primeras informaciones de los organismos nacionales indican que no habrían detectado ninguna irregularidad en los movimientos de dinero que hizo monseñor Delgado como máximo responsable del Arzobispado de San Juan.
Para que el juez federal termine de tomar una decisión, como podría ser una resolución ordenando el archivo de la causa, restan algunas traducciones de entidades internacionales.