Opiniones cruzadas y sugestivos silencios matizaron ayer la
polémica que atraviesa el Congreso por la suba del 47% en los haberes para
diputados y senadores dispuesta por las autoridades macristas de ambas cámaras,
muy por encima de lo negociado en las paritarias por los gremios. En ese marco,
la izquierda echó más leña al fuego, al presentar un proyecto para derogar el
"dietazo” a través de la diputada Myriam Bregman, del Partido de los
Trabajadores por el Socialismo (PTS).
Bregman fue más allá de la denuncia del hecho que hizo su
socio del Frente de Izquierda, Néstor Pitrola, y propuso que el ingreso de los
legisladores se equipare al de los docentes. Calificó el incremento como un
"escándalo” y comparó los 80 mil pesos de bolsillo que pasaron a ganar diputados
y senadores como dieta, más los $ 61 mil extra que podrían llegar a sumar por
desarraigo y canje de pasajes, con "los $ 7.200 que gana el 50% de los
trabajadores”.
Las reacciones fueron dispares. Al punto que la primera
línea del Frente para la Victoria coincidió con las del PRO en defender la
medida adoptada por los titulares de Diputados, Emilio Monzó, y del Senado,
Gabriel Michetti. Unos lo hicieron con irónía, como Héctor Recalde, jefe de
bloque, quien el fin de semana invitó a que los descontentos con el aumento lo
donen al Garraham, mientras que otros avalaron haciéndose los distraídos. Es el
caso de su par de bancada y jefe del PJ , José Luis Gioja: "Tiene que haber
motivos, no los tengo, no participo de paritarias”, dijo.
Entre los que justificaron el aumento que embolsarán desde
ahora (limpios del descuento de Ganancias) figura el peronista disidente Diego
Bossio. En declaraciones a radio Vorterix, el ex titular de la ANSeS de la era
K dijo que "entiendo el enojo de ciertos sectores” , aunque aclaró que "me
sorprendí por el nivel de trabajo que hay en la Cámara de Diputados y que
"correspondían algunas actualizaciones de cosas que estaban rezagadas”. Agregó
que "hay sectores del Poder Ejecutivo que tienen ingresos más altos y ni hablar
del Poder Judicial”.
Para Victoria Donda, de Libres del Sur "el problema es que
hay que revisar cuánto gana cada funcionario... Los jueces tampoco pagan
Impuesto a las Ganancias, hay muchos problemas que revisar”.
Para el macrista Pablo Tonelli, el nuevo monto "es
razonable” y la remuneración "tiene que ser acorde a las responsabilidades y
las necesidades del cargo”. Lo mismo afirmó su colega Daniel Lipovetsky.
La massista Mirta Tundis, en cambio, dijo que "me da
vergüenza, ya que un jubilado ha recibido un 31% en el año”. Coincidió con su
par José de Mendiguren. Aún Sergio Massa no opinó, ni tampoco Elisa Carrió,
entre otros .