El Museo Casa Rosada (ex museo del Bicentenario) albergará
hoy a partir de las 10 la primera reunión de la mesa de diálogo social, con la
participación de funcionarios, empresarios y sindicalistas. El tema principal
de discusión girará en torno de un bono de fin de año para todos los
trabajadores. La CGT pretende que se fije un piso de $ 2.000 para ese pago,
mientras que los empresarios se resisten a establecer un criterio general y
piden que se analice "sector por sector”.
El encuentro será encabezado por el jefe de Gabinete, Marcos
Peña, a quien acompañarán los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe
de Gabinete, Mario Quintana.
Está previsto que la CGT esté representada por sus tres
secretarios generales: Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid. En tanto
que por el sector patronal asitirán Adrián Kaufmann Brea (Unión Industrial
Argentina), Juan Chediak (Cámara Argentina de la Construcción), Daniel Llambías
(ADEBA), Jorge Di Fiori (Cámara Argentina de Comercio), Claudio Cesario (ABA) y
Luis Etchevehere (Sociedad Rural Argentina).
El presidente Mauricio Macri tiene previsto viajar a Neuquén
en actividad oficial, por lo que no podrá participar de la reunión. Sin
embargo, en la Casa Rosada no descartaban que al menos "pase a saludar” para
sacarse una foto con los convocados. También quedó abierta la posibilidad de
que hoy mismo se sume algún representante de la Iglesia.
Macri reunió ayer en su despacho a Marcos Peña, a los
ministros de Hacienda, Alfonso Prat Gay; de Producción, Francisco Cabrera, y de
Energía, Juan José Aranguren; además del presidente provisional del Senado,
Federico Pinedo, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y otros
legisladores del oficialismo. En este cónclave se analizó centralmente la
negociación con sindicalistas y empresarios de cara a la reunión de hoy.
Desde la CGT ayer el dirigente Carlos Acuña ratificó los
planteos sindicales: reclamó que el bono para los asalariados tenga "un piso de
2.000 pesos como referencia y que cada sindicato discuta con su sector”, la
suma que pueda pagar.
Frente a este panorama ayer se reunió la mesa chica de la
CGT para analizar los pasos a seguir de cara a la negociación de hoy con los
empresarios y el Gobierno. Entre los asistentes circuló un memo según el cual
el Ejecutivo avalaría el pago del bono con piso de 2.000 pesos para todos los
trabajadores privados. Pero a su vez, la propuesta de la Casa Rosada también
dejaría abierta la puerta para que cada sector negocie con su contraparte las
mejores condiciones posibles.
También en el ámbito sindical aseguraban que la Cámara
Argentina de Comercio y la de Construcción aceptarían pagar ese monto. El cuello
de botella, en cambio, estaría dado por la Unión Industrial Argentina y la
Sociedad Rural, que no estarían de acuerdo con un pago generalizado sino que se
inclinan por una negociación sectorial sin fijar pisos. Cómo plantarse ante
esta disyuntiva es algo que debatieron ayer en UPCN, gremio de los estatales
que conduce Andrés Rodríguez, el número dos de la central obrera.
En tanto, fuentes industriales consultadas por Clarín
dijeron que "debe ser cada sector o cada empresa el que decida cómo negociar el
bono”. Si bien la UIA tiene asignado un asiento en la mesa de diálogo,
directivos de la misma alertaron que "no podemos tener una posición común con
relación al bono de fin de año porque en nuestra entidad conviven sectores y
actividades muy diversas. Además, jurídicamente, no se puede comprometer ni
obligar a las cámaras a pagar suplementos salariales que son resorte exclusivo
de esas entidades o de las empresas”.
Los empresarios fabriles destacaron que "es imposible fijar
un criterio o monto general, porque cada sector firmó paritarias con
porcentajes muy diversos, lo que los ubica en una posición diferente con
relación al pedido de compensación salarial”, explicaron. También sostienen que
"muchas empresas ya otorgan refuerzos o plus salariales de fin de año, por lo
que no se puede duplicar lo ya que es una norma habitual”.