Oscar Balverdi pateó el tablero en entrevista con Radio
Sarmiento. "Con Manzur estábamos acostumbrados a otra manera, a otra forma.
Esta conducción, nombrada dos meses antes de que se vaya el gobierno, vino a
complicar muchas cosas, a cambiar muchas formas de hacer. Yo lo veo raro, no
tiene sentido”, señaló.
"Con el plan Qunita vino una chica, médica, que debe tener
tres años de recibida, a decirme con muy mal modo porque no habíamos lanzado el
plan rápidamente. Yo le dije que era porque no nos alcanzaba el stock, porque teníamos
que ordenarnos”, reveló.
"Lo voy a decidir yo, le dije que conozco la provincia, y no
usted que no la conoce”, ejemplificó Balrverdi. "Y lo lanzamos en setiembre”,
agregó.
"Para nosotros el plan Qunita no es un regalo, es un
problema sanitario. Por año tenemos 10 o 15 chicos que mueren asfixiados porque
los aplastan los padres al dormir juntos”, precisó.
"Con respecto a otro programa, que tiene patologías que
cuestan hasta un millón de pesos por mes por afectado, lo venía pagando de la
Nación, y ahora nos dicen que lo vayamos pagando nosotros, que nos mandarán la
plata, y la plata demora mucho en llegar”, confesó.
Su futuro
"Pregúntenle a Uñac si me quedo. Yo no hablo de mí, pero sí
de la Provincia, que debe meter gente en el gobierno nacional. Uno va a Buenos
Aires y en los ministerios, cada tanto, en diferentes niveles, se encuentra a
un mendocino, con buena onda lo digo”, expresó.
"Cuando estaba Manzur, por la buena relación que teníamos,
yo levantaba el teléfono y me enteraba antes que nadie de muchas cosas. Y eso
nos servía”, dijo.
"Yo no pienso en mí, en lo que si pienso es en que se siga
haciendo lo que se hace, y confío en que seguirá así. La descentralización
seguirá, la informatización de la obra social seguirá, la lucha contra el
ausentismo seguirá. El gobierno no tendrá muchos cambios, habrá una impronta
nueva, natural por juventud, por cosas de la vida, con Sergio Uñac, pero las políticas
seguirán”, confió.