Como en cada elección, la jornada cívica tuvo sus clásicas "perlitas". Algunas de ellas, protagonizadas por los propios candidatos. El sistema de Boleta Única Electrónica fue el gran protagonista de las anécdotas.
Elisa Carrió fue sin dudas la que peor la pasó. La diputada por la Coalición Cívica y precandidata presidencial por Cambiemos votó asadas las 9.30 en un colegio de Recoleta y tardó más de los dos minutos promedio en emitir su sufragio. A la hora de justificar la demora, Lilita sostuvo: "Lo que pasa que no veía qué era lo que tenía que votar. Pero después entendí. Lo que pasa es que tengo más de 60 años y a veces me equivoco". Tras entregar su documento a las autoridades de mesa, Carrió se ubicó frente a la máquina que emite la boleta electrónica y tras varias consultas a los periodistas y fiscales sobre el funcionamiento de este nuevo sistema, exclamó: "¡Ah, ahora entendí!". Y eso que había un simulador, eh.
Un votante precoz
No fue la única víctima de la falta de preparación para utilizar la BUE. En una escuela de Villa Urquiza, un despistadísimo votante llegó convencido de votar a su fórmula preferida. Cuando se acercó a la máquina, miró con incredulidad a un agente de seguridad y, acto seguido, preguntó: "¿Dónde se encuentra la boleta de la fórmula Scioli-Zannini?". Fueron segundos de estupefacción hasta que empezaron las risas. Vuelva en agosto, amigo.
Tinelli se hizo el sota
Marcelo Tinelli protagonizó otra situación llamativa. Al llegar a la máquina, el conductor tuvo que reconocer que ni se había fijado cómo tenía que votar y pidió ayuda. Sin embargo, después en Twitter se hizo el que entendió y escribió: "Qué placer votar así de fácil y rápido". ¿Pensaste que no había cámaras, Marcelo?
Pase de facturas
Acostumbrado a tener un gesto con las autoridades de mesa, Mauricio Macri llevó una docena de facturas al centro de votación. Sin embargo, recibió reproches de parte de los periodistas por haber llevado apenas una docena. "Bueno, che, son cuatro y traje una docena, tres por persona está bien", se excusó el jefe de Gobierno porteño. Ocho años de gestión.
Culpa de Higuaín
Martín Lousteau votó más tarde que sus competidores y, cuando la prensa le preguntó por qué creía que tan poca gente había concurrido a votar hasta esa hora, esbozó una insólita explcación: "Hace frío, perdimos la final de la Copa América...". Era por abajo, Pipita.
Liberal con instagram
El abogado Carlos Maslatón, cultor del ultraliberalismo, tuvo un gesto de rebeldía. Dos, en realidad. No solo votó en blanco en disconformidad con la oferta de candidatos sino que, contra la prohibición que rige, le sacó una foto a la máquina para demostrarlo.

(Fuente: Info News)