-Es bueno eso…
-Buenísimo, porque desprende la idea de que lo local arrastra lo nacional y no había manera de que vos distinguieras un gobernador de un presidente o un intendente. Son cosas distintas, que requiere perfiles distintos. Una cosa es un administrador de la cosa concreta, de los recursos de un intendente, otra cosa es un conductor político de mayor amplitud como puede ser un presidente de la Nación.
-¿Es un déficit del partido, que no haya conseguido hacerse fuerte en distritos más allá de Bs. As.?
-Más que un déficit es lo natural en un espacio que hace 12 años tiene vida en la política argentina. Si vos te pones a pensar en partidos que tienen más de 100 años, es como muy fuerte que nosotros salgamos segundos contra esos partidos cuando tenemos un años, dos años, a veces meses de instalación con nuestros candidatos, y sin embargo tenemos presencia como si estuviéramos compitiendo mano a mano.
-Uno puede medirse de acuerdo a su expectativa también, ¿no? Es una tabla como para manejarse. Y respecto de esa tabla, ¿se esperaba ganar en Santa Fé y Córdoba? Desde ese punto de vista, ¿puede haber sido una frustración?
-Sí, el que te diría que más dificultad de aceptación para nosotros es Santa Fé. Porque en Santa Fé creemos que hay algunos hechos que revisten dudas.
-¿Y Córdoba?
-Todo lo contrario. Había una presencia del aparato estatal tan potente que sabíamos que iba a ser muy difícil competir contra esa fuerza, esa bestialidad de recursos.
-¿Cuál es la expectativa acá en San Juan desde la conducción nacional, más allá de la natural pretensión de ganar?
-Bueno, la expectativa de poder representar bien el espíritu de los sanjuaninos que sientan el cambio y la transformación de lo que no les gusta y quieren cambiar. En San Juan hace muchísimo tiempo que gobiernan los mismos políticos, el mismo partido, y nosotros sentimos que hay una realidad que se puede desarrollar con mucha más potencialidad. Que está un poco estancada en el sentido de esa potencialidad. Cuando alguien se aquerencia, como se dice en el campo, las cosas se empiezan a desinflar, en cambio cuando se viene con cosas nuevas, aparecen nuevos bríos.
-También es una dificultad ir contra una gestión que lleva muchos años y mucha aprobación.
-Una dificultad enorme. Nosotros tenemos candidatos muy buenos, como Eduardo y Martín. Tenemos una muy buena expectativa en relación a la ciudad de San Juan.
-Sin desmerecer al resto, ¿la expectativa es hacer una cabecera de playa en la Capital con Cáceres como la candidatura más fuerte, es apuntar con especial énfasis a la Capital?
-Nosotros apuntamos en cada lugar en que estamos tratando de trabajar toda la provincia. La idea es andar por todos lados, pero por supuesto que Eduardo viene haciendo un trabajo, la presencia ayuda. Cuatro años no es lo mismo que Martín que empezó hace un año.
-Le estás poniendo un poco de presión…
-Va a ganar…
-¿Te quedaste satisfecha con el armado político, en términos estratégicos, acá en San Juan? Sos senadora y obviamente lo conocés a Roberto Basualdo, con quien fueron compañeros en la última elección y por alguna cuestión que no está demasiado clara, o al menos yo no la tengo demasiado clara, no se recreó el mismo espíritu este año. Personalmente, ¿te quedás conforme con ese dibujo o hubieras preferido un armado opositor más amplio?
-Yo en ese caso soy muy respetuosa de las definiciones de cada provincia. Trato de no meterme nunca porque uno está muy lejos del armado provincial. Entonces prefiero que las preguntas sobre eso sean a los candidatos locales sin que te lo tomes a mal, porque las cosas que pasan en los lugares son muy particulares y hay un montón de historias del día a día que uno se va perdiendo. Entonces por ahí uno viene como paracaidista desde Buenos Aires y dice "hay no así no me gusta, me gusta así”, y hacés la típica del porteño que es una pavada y no tenemos que hacer eso. Entonces creo que si ellos definieron este acuerdo, es el mejor acuerdo al que pudieron llegar.
-¿Qué opinión tenés de Roberto Basualdo?
-Es un muy buen senador, y no lo conozco más que eso. Yo tampoco he trabajado con él acá. No sé qué historias hubo para que no se pudiera armar un acuerdo con él. Es una persona que trabaja muy bien.
-Lo que sí es un debate y te pido tu opinión personal es en relación a Sergio Massa porque el argumento de no armar con Basualdo acá es que con Massa no, y luego vimos en algunas provincias que Massa sí, como La Rioja y Mendoza, y uno se queda preguntando por qué unos si y otros no?
-Nosotros en eso tuvimos una postura muy unánime dentro del partido, la idea del PRO de sostener una interna abierta con la UCR y la CC tuvo que ver con una visión de fondo, y no teníamos acuerdo de fondo con Massa por una cuestión simple y es que Sergio había estado muy involucrado y sido protagonista con el kirchnerismo. Y una vez que se fue pasó a ser un acérrimo opositor al gobierno, cosa que nosotros tratamos de no plantear. Tampoco hubo una explicación clara y cristalina de porque había sido semejante cambio. En un momento estuvimos cerca, intentando un acuerdo en la provincia de Bs. As. Y a partir de ahí se hizo el esfuerzo.
-¿Hubo esfuerzo?
-Claro, pero no hubo explicaciones claras sobre por qué había hecho ese cambio tan radical y la población no nos iba a entender a nosotros.
-A pesar de que en algunas provincias sí se produjera el acuerdo con Massa.
-Ahí te vuelvo al tema, yo creo que las historias de los acuerdos de las provincias son distintas porque las personas se conocen desde otro lugar. Pueden tener un referente nacional, pero por ahí fueron al colegio juntos, son padrinos del hijo, tienen una forma muy diferente.
-A nivel nacional, ¿no te da la sensación que el hecho de presentar dos opciones opositoras fuertes como el macrismo y el massismo conspira con la posibilidad de hacerle más fuerza al oficialismo? Hay quien supone que es hacerle el juego para que gane en primera vuelta.
-En eso somos demasiado confiados de la capacidad de cambio de la gente, en poder ser un puente o un instrumento. Y bueno, hagamos fuerza desde ese lugar contra la continuidad de este proyecto que a nosotros nos parece que ha achatado mucho las expectativas que cada familia argentina puede tener. Creemos mucho en ese potencial y en la posibilidad de poder inspirarlo. Que la gente no tenga miedos y apueste a su propia fuerza.
-¿Te quedaste con ganas de ser jefa de gobierno?
-Ya, digamos, el haber hecho lo que tenía que hacer, para mí fue importante. Porque uno tiene que ser fiel a sus tripas. Me dio mucha paz, hicimos una muy buena campaña, estamos orgullosísimos y el grupo se conformó como un grupo muy, pero muy fuerte, con lazos muy aguerridos.
-Está latente para otra vez…
-Y de hecho se va sumando más gente, del interior, diputados, una maravilla lo que ha pasado en esa interna. Pero yo ya estoy con la cabeza y el corazón en esta tarea que la hago con mucho gusto. El honor de poder ser vicepresidenta del país es algo que muy poca gente puede disfrutar y yo no voy a hacer que no lo valoro.
-Como se dio la parábola, ¿pensás que el hecho de ir a la interna es un paso que podrías haber evitado?
-No, no, no al contrario. Creo que fue muy bueno que se diera de este modo. Yo soy muy creyente y creo que si Dios tenía preparado este camino, por algo habrá sido. Todos salimos fortalecidos de esa interna.
-Tu relación con Macri y Larreta, ¿sufrió algún magullón?
-Es muy buena, muy profunda, ni en el mayor momento de tensión se rompió. Porque los dos tenemos una convicción de que el otro actúa de buena fe. O sea que si estamos en las antípodas del pensamiento y él está apoyando una situación que a mí me está perjudicando, yo sé que lo hace de buena fe. Nadie lo puede creer, pero bueno, seguíamos saliendo los cuatro, con otro matrimonio que somos amigos, mientras estábamos con el problema de la tesión en el medio, así que en eso somos como hermanos. Y con Horacio tengo una relación muy buena, más desde el punto de vista de compañeros de trabajo, y una vez que terminó la interna yo me sumé al proyecto colectivo y al otro día estaba trabajando.
-¿Por eso te eligió Mauricio como vice, por la confianza de cuidar las espaldas?
-Yo creo que sí, la pregunta es mejor que la responda él, pero estoy convencida de que lo que más le importa a Mauricio y por lo que está tan obsesionado y me lo repetía constantemente es que él dice que nunca va a poder tener al lado a alguien que le diera la confianza que le doy yo.
-¿Compiten los vice, con Zannini o el intendente salteño?, ¿Cuánta influencia tienen los vice en una elección?
-Tenemos influencia si hacemos el trabajo de acompañar bien, de estar alineados al proyecto al que pertenecemos, acompañamos bien al presidente, a los dirigentes provinciales.
-¿Pensás que lo está Zaninni con Scioli?
-Zannini le marca muy bien el terreno y la cancha donde se puede mover Scioli. Es la figura de cuál va a ser el margen de acción que va a tener Scioli, que es kirchnerismo o kirchnerismo, no sé cuántas libertades tendrá, más allá de lo que le va a marcar la presidenta cuando se vaya, le deja a su arquitecto.
-¿Pensás que hay alguna debilidad de Scioli al haber aceptada esa situación?
-Me parece que él también tiene una convicción en relación a este modelo, una aceptación activa, no pasiva y más allá de que lo respeto como persona, que es una persona que pelea con mucha fuerza la vida, a nivel político tiene una manera de ver las cosas radicalmente distintas a la nuestra. El cree que el país está muy bien, que la provincia está muy bien, y nosotros creemos que la Argentina está en un piso, y que la gente tiene que tener la tranquilidad de que este piso está garantizado por cualquiera que asuma. Lo tiene garantizado por derecho, no porque alguien se lo dio por regalo. O sea, el plan social, el Procrear...
-¿Lo garantiza una gestión PRO? La asignación…
-Absolutamente, la Asignación Universal por Hijo, los planes sociales, son políticas sociales que se necesitan hoy porque hay un tercio de la población en estado de pobreza. Ahora, lo que nosotros también pensamos es que eso es el piso, nosotros lo vemos como lo mínimo y está totalmente garantizado en un gobierno nuestro. No lo vemos como una maravilla, es una situación de base. De allí para adelante, construyamos una clase media más amplia. San Juan mismo, hoy veía la inserción internacional de los productos de San Juan, es impresionante porque uno ve el gráfico y tiene un 70% Canadá que es por la minería, yo decía cuánto más se podría ampliar estos mercados si se podría acompañar a los productores sanjuaninos de otros productos, no sólo a la minería, que además hay que analizarla desde el punto de vista de la sustentabilidad. Yo soy partidaria, pero siempre desde la sustentabilidad, que de trabajo y sostenga el ambiente.
-Tengo ganas de entrar en otros temas relacionados sobre el Estado como Aerolíneas, AFJP y fundos buitres, donde hubo una declaración tuya que levantó polvareda.
-Que no fue como la platearon, dijeron cualquier cosa, pero no importa. Van a intentar desde el lado del gobierno actual, como saben que hay mucha gente que siente que quiere más y tiene más potencialidad, meter miedo, decir que somos lo que no somos. A cada ciudadano argentino que tenga un poquito de duda, yo le dijo miren los 8 años en la Ciudad, nada más. No le crean nada a nadie y miren los 8 años nuestros en la ciudad.
-Puntualmente, Aerolíneas bajo gestión estatal si o no?
-Creo que la aerolínea de bandera es una cosa que los argentinos queremos casi como una cuestión emocional. Si uno tiene semejante sentimiento y es un sentimiento que toda la comunidad comparte, eso no me resulta un tema trascendente, porque la discusión en el mundo dejó de ser hace mucho tiempo si las empresas tienen que ser estatales o privadas. Lo que pasó a ser es si las empresas tienen que ser eficaces en relación al servicio que prestan al Estado o no. Si yo tengo una aerolínea de bandera como Aeroíneas y logro tener una conectividad buenísima pero pierdo plata a lo loco y esa pérdida me está afectando por ejemplo el acompañamiento a los exportadores, al ciudadano no le sirve.
-¿Y hoy como ves eso?
-Le está saliendo no carísimo, una estafa. Ahora, eso no quiere decir que no se pueda hacer una administración muchísimo más eficaz de la empresa.
-¿Por qué decís que se te malinterpretó con lo de los buitres?
-Porque yo dije que nosotros somos personas que cumplimos con la ley, las normas y los fallos. No dije que tenemos que pagar esto así como está planteado. Dije que tenemos que cumplir con el fallo. Todos te dicen, los espacialistas saben esto, que hay maneras de encontrarse con el juez, con los negociadores, esas famosas reuniones en las cuales el gobierno se plantaba y no iba y nos complicaban más las cosas…
-Ahora, ¿cumplir no es pagar?
-Cumplir no es pagar como están las cosas hoy. Cumplir es cumplir. Y entonces es hacer lo que hay que hacer para destrabar este problema, pero además lo tiene que hacer el gobierno que se metió y nos complicó la vida, y nos llevó a este lugar. No fue el PRO ni fue Mauricio Macri ni fue ninguno de nosotros el que llevó a la Argentina al lugar donde estamos hoy, si no fue el actual gobierno que desde el 2003, cuando hizo la renegociación de la deuda, que la hizo muy bien, y dejó este porcentaje sin resolver, ya sabía desde entonces que tenía que resolver este tema. Y desde entonces tenía muchísimas más posibilidades de resolverlo con menores costos. Y no lo hizo.
-¿Cómo lo va a resolver el PRO?
-Bueno, el PRO lo va a resolver cuando sea gobierno, de la manera que lleguemos, porque no sabemos cómo vamos a llegar a ese problema. Como lleguemos, lo vamos a resolver, porque nosotros somos personas que resolvemos los problemas, no los pateamos para adelante como ellos que viven pateando y metiendo bajo la alfombra y total que lo resuelva el que venga.
-Se va Cristina, ¿qué saldo te dejan sus dos gestiones?
-Con un sabor de oportunidad perdida. De haber llegado a cumplimentar con un piso de protección social y no con la posibilidad de tener herramientas de promoción de las familias, que hagan que dentro de 5 años las familias argentinas que hoy tienen planes sociales se sientan desapegadas de esa historia porque ya están en la clase media, como pasó en Brasil.