Las elecciones generales de la provincia de Santa Fe en las que se eligen gobernador, vicegobernador, 43 intendentes y una nueva Legislatura, se iniciaron en los 1.219 locales de votación habilitados, donde podrán concurrir los 2.580.882 electores que sitúan al distrito como el cuarto en importancia a nivel nacional.
Las actividades se iniciaron en el marco de una jornada fresca y de buenas condiciones climáticas y la Justicia Electoral de la provincia aguardaba la información acerca de cómo se iban constituyendo las 7.628 mesas distribuidas en localidades de sus 19 departamentos.
Según las primeras versiones, todo se desarrolla con total normalidad. Además de que se espera una votación reñida, la atención también estará puesta en el recuentro de votos, luego de la polémica que se desató después de las PASO con el reconto oficial.
Para eso, habrá dos centros de cómputos uno en Santa Fe y otro en Rosario; más de 50 observadores internacionales y no precisaron horarios de tendencia, pero aseguraron que los resultados definitivos se conocerán después de medianoche.
Los desafíos de las tres fuerzas son diferentes. En el caso de Del Sel, su objetivo primario era aumentar la distancia, algo que parece no haber conseguido. A pesar de esto, los operadores del macrismo, que ya estaban en Santa Fe, le confirmaron a este diario que se espera hoy la asistencia de varios ministros porteños, entre ellos Guillermo Montenegro, Hernán Lombardi y Daniel Chaín; también la del candidato a vicejefe porteño Diego Santilli y la de Gabriela Michetti. Sobre Macri, remarcaron que tiene pensado hacer un raid por Rosario y Santa Fe capital, que no depende de los resultados, aunque "nunca se sabe qué puede pasar al final".
Cerca de Perotti, con la calma de quien arranca muy lejos de ser el favorito, esperaban la elección con tranquilidad. "Ahora estamos con posibilidades de ganar", dicen. Recordaban el golpe que implicó para el PJ santafesino la decisión de María Eugenia Bielsa, la dirigente que mejor medía en las encuestas, y que luego de meses de idas y vueltas rechazó la candidatura. "Perotti se puso al frente del partido", recordaban.
La situación del Frente Progresista es más compleja. El norte que tenían era lograr que Bonfatti le trasladara sus votos a Lifschitz. El actual gobernador es candidato a diputado provincial por el FPCyS y la lista que encabeza fue la más votada en las PASO, no sólo en la categoría de legisladores sino comparándola con todas las demás. El dato muestra una de las contradicciones del sistema de boleta única, tan promocionado por la oposición a nivel nacional, como si fuera la quintaesencia de la democracia.
Fuente: Infonews y Minuto Uno